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domingo, 12 de diciembre de 2010

Temporada 37

La vida es tan sabia como contundente. Siempre procura no dejar espacios vacíos. Aparentemente nos quita cosas, pero en realidad nos las sustituye con otras que nos harán evolucionar. No nos permite llevar más lastres de los que somos capaces de llevar a cuestas. La vida es sabia... de eso no hay duda. Aunque a veces se pasa de... contundente.

Es muy difícil de aceptar el hecho de que las cosas salgan como uno mismo las pide. No pienso ahondar en ese tema por ahora, porque no quiero ser malinterpretado, pero dejémoslo en que, a veces, lo que quita la vida no es otra cosa que la mugre en nuestra ventana que no nos permitía admirar el paisaje completo.

Nunca estamos satisfechos y siempre pedimos más. Vivimos en un mundo en el que, continuamente, se nos exige más y más. Un mundo donde el estar contentos con lo que se tiene es un gran pecado, sinónimo de mediocridad y estancamiento. Donde la plenitud alcanzada y la satisfacción son síntomas de conformismo.

Estamos acostumbrados a pasar de moda en moda a cada instante. A ser tan fatuos como los suspiros expelidos en nuestra juventud por aquellos momentos que sólo vivimos en nuestra cabeza. Eso me recordó una frase de Joaquín Sabina: "No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió". A veces voy caminando por la calle y miro el entorno lleno de personas aisladas de los demás gracias a sus audífonos conectados a sus aipods y aifons y celulares con blututs y me pregunto "¿cómo demonios sobrevivimos a nuestros años mozos sin celulares, ni internet?". Yo creo que la respuesta a eso es: la amistad.

Gracias a la amistad, al interés por los demás y al teléfono, podíamos estar perfectamente al pendiente de nuestros allegados, quizá no con la inmediatez que nos caracteriza en estos tiempos, pero sí había mayor cercanía física. La distancia entre las personas era un obstáculo romántico que se podía diluir o fortalecer con el tiempo. Ahora la distancia es sólo un factor para probar nuestros nuevos gadllets y nuestra conexión de internet. Todo a cambio de mantener la distancia entre las almas, los corazones, la camaradería.

No me quejo de lo comunicados que estamos gracias al desarrollo de la tecnología. Quizá me queje del ritmo de vida que cada vez nos da menos tiempo para poder estar en contacto con las personas que se relacionan con nosotros. Con los actuales o viejos amigos, los actuales o viejos compañeros de aventuras... yo creo que para suplir esa necesidad de estar en contacto surgieron las redes sociales como el jaifaiv y el feisbuk, entre otras. Y gracias a esas redes sociales, uno puede mantenerse en contacto con las personas que conoce (y hasta con aquellas que no conoce) físicamente para suplir la falta de tiempo de poder atenderlas en la vida real.

Nuevamente, la vida no deja espacios vacíos, ni aún en las circunstancias sociales. Como dijeran pomposamente los gringos: Ningún hombre es una isla. Yo creo, muy a mi pesar, que tienen razón.

Últimamente, me he encontrado a muchas personas que en algún punto de mi vida compartieron conmigo momentos y situaciones, algunas de amistad, otras circunstanciales, pero el hecho es que las he vuelto a ver, tanto en la vida real como en las redes sociales. Las que más me han impresionado han sido aquellas personas que me he encontrado en la vida real. Me ha dado gusto encontrarlas. No sé si sea la edad, la vejentud, la añoranza, la nostalgia, pero me da gusto recordarles al verles y ser recordado por ellos.

De inmediato, el jardisk del cerebro acude a esos recuerdos que se compartieron y comienza la remembranza. Este inicio de temporada 37 es como un rebut a muchas cosas que había estado dejando atrás. Realmente es un renacimiento y me gusta. Las cosas particulares se están reacomodando, luego de haber pasado por dos años muy pesados de transición.

Creo que lo importante de los recuerdos no es nada más almacenarlos y ya. La importancia de cada uno de ellos es que contribuye a forjarnos como las personas que somos ahora. Creo que los recuerdos son la materia que debemos fabricar con más ahínco con las personas que conocemos día con día. Esforzarnos por hacer más y más recuerdos con los viejos conocidos, retroalimentarnos de las experiencias mutuas y hacer unas nuevas.

Este será uno de los propósitos de esta nuevo ciclo en mi vida: hacer nuevos recuerdos. Recuerdos rilouded. Hay mucho qué conocer, mucho qué intercambiar, mucho qué aprender y encerrado en cuatro paredes no lo vamos a lograr. Trascender las redes sociales de la virtualidad para fortalecer las redes sociales de la humanidad. Nuestra humanidad.

No olvido que la red social más importante es la que vive bajo mi techo: mi esposa y mi hijo, y de ahí nuestra familia más cercana, parientes y amigos. Esa es la red social que mejor me propongo alimentar y fomentar.

Así es como comenzamos esta temporada 37. Y pinta que se pondrá mejor que nunca.

jueves, 1 de julio de 2010

REQUIEM

Definitivamente me parece poco afortunado que a casi seis meses de fallecido mi abuelo, haya empezado a extrañarlo. No es que, en este tiempo que ha pasado, me haya rehusado a aceptar su muerte (cómo no hacerlo si yo estuve ahí cuando se fue), sino que en estos días en los que por fin me animé a limpiar la habitación donde él pasara sus últimos años, me he encontrado un sinnúmero de recuerdos donde habita principalmente su sonrisa. Su mirada de orgullo cuando me veía al llegar a casa. No es un secreto en la familia que siempre fui el consentido de mi abuelo, quizá por haber sido el primer nieto, quizá porque fui al que le tocó convivir más tiempo con él.

Le recuerdo con mucho cariño, le recuerdo diciéndome su frase preferida cuando trataba de darme una lección de vida: "enséñese mi'jo... vivillo desde chiquillo"... Siempre trataba de enseñarme el valor del dinero. No de forma ambiciosa, sino para que yo supiera cuánto hay que sobarse el lomo para obtenerlo y para que valorara lo mucho o lo poco que tuviera.

Mi abuelo fue mi primer modelo de fuerza física, recuerdo cómo me presumía orgulloso sus bíceps de piedra y su compacta musculatura. Mi abuelo siempre fue un hombre compacto (1.60 m de estatura) con una fortaleza de hierro.

Siempre tenía una revista o una historieta a la mano: en ocasiones traía consigo pequeños pulps de vaqueros, o su "Libro Rojo", "Libro vaquero", "Libro Policiaco" o alguna "Novelas inmortales" o un "Sensacional de Terror"... Así que me heredó el gusto por las historietas y las historias truculentas.

Siempre recordaré su habilidad para poder hacer operaciones aritméticas, medianamente difíciles, sin hacer anotación alguna. He de confesar que desarrollé una habilidad similar sólamente para sentirme identificado con él.

Sin saberlo, fue mi maestro de caló: la mayor parte de las frases coloquiales que utilizo se las debo a sus enseñanzas informales.

Vaya... sigo recordando su sonrisa... creo que si algo distinguió a mi abuelo fue su calidez. Al menos así me gusta recordarlo. Nunca conocí a alguien a quien no le simpatizara. Bueno, a excepción de mi abuela que parecía tener una actitud de perpetuo reclamo hacia él. Pero ésa es otra historia, una muy propia de ellos.

El padre de mi abuelo fue un español que llegó a México huyendo de la Guerra Civil Española. Como todo buen extranjero en México, hizo fortuna a costa del malinchismo que aún impera en este país. Además, el bisabuelo era una especie de Pedro Páramo, en el orden de que algunos habitantes de Pachuca comparten su origen con mi abuelo aún sin saberlo. Su madre, si mal no recuerdo, una india de la huasteca hidalguense, una mujer cristiana bautista con férreo carácter, mala cara y cabrona (todo ello dicho con mucho respeto). Mi abuelo siempre adoró y procuró a su madre. Una anécdota que me han contado es que la bisabuela no dejaba entrar a nadie a su casa si no era previamente invitado. De lo contrario, los advenedizos eran recibidos y atendidos en la puerta.

Honestamente, no sé cómo estuvieron las cosas, pero supongo que tras algunos pleitos intestinos en el seno de su familia, mi abuelo los mandó a la chingada, con respecto a depender económicamente de la cada vez menor fortuna de su padre (misma que se le iban al bisabuelo en viejas y en apuestas) y se puso a trabajar en las minas. Tras una historia particular, digna de ser representada por Dolores del Río y Pedro Armendáriz y dirigida por Emilio “el Indio” Fernández, mi abuelo conoció a mi abuela y se la llevó a su casa. Desde ahí selló su destino: mi abuela se quedó con él hasta el día en que murió.

Mi abuelo trabajó en las minas, como ya lo he mencionado, luego trabajó en autotransportes, y finalmente en la línea de Autobuses Flecha Roja. Gran parte de su vida se la pasó en la carretera, viviendo un sinnúmero de aventuras.

En las semanas previas a su muerte, le daba por platicarme sus vivencias, por respeto a su memoria y a los ojos sensibles de quien pueda leer esto, he de decir que el señor se la pasó muy bien en su paso por esta vida. Muy bien hasta que la vida misma le comenzó a cobrar facturas. Sin embargo, un coágulo cerca del cerebro a causa de un golpe en la cabeza, dos infartos, la sustitución de sus arterias por unas de plástico, un derrame cerebral y la profunda tristeza de verse cada día más viejo no pudieron con él en sus 85 años. Finalmente, fue la suma de todo eso lo que le llevó a su desenlace.

Pero el viejo se fue bien. Se fue tranquilo, si no feliz. Se fue llevandóse a cuestas el amor de una familia que lo ama y lo admira.

Los últimos 10 años de su vida fueron decisivos para él: quizá se pudo haber ido antes, pero se aferró a la vida por el amor a su familia: Era un fanático del beisbol y del box. Cuando chico, me sentaba a su lado a ver los juegos de beis y él me iba explicando lo que sucedía en la pantalla del televisor. Mi niñez estaría incompleta sin rememorar las noches sabatinas de box en la televisión. Más recientemente recuerdo que cuando ponía mis discos de jazz, el abuelo se venía a sentar a mi lado con una gran sonrisa y me decía que a él también le gustaba la música de negros. Se quedaba unas cuantas melodías y después se marchaba, antes de que la abuela viniera a buscarlo y a llevárselo para darle de comer o para ver el noticiero. Tuve la fortuna de que fuera testigo de mi boda y de que conociera a mi esposa e hijo. Estaba orgulloso de que mi bebo llevara su nombre (Yo también lo llevo con orgullo). No fueron pocas las ocasiones en que los ví jugar: mi bebo con su año y pico y el bisabuelo que lo miraba con tal amor que no podía evitar llorar de felicidad mientras interactuaba con él. Cada vez que mi hijo le daba las buenas noches y le tocaba las arrugas de su cara para darle su beso, el abuelo soltaba unas lágrimas de alegría que provocaban nudos en la garganta de tanta emoción.

Aún se le extraña mucho por acá. Cada vez que se le recuerda, invariablemente mi madre termina soltando una lágrima. De alguna forma, yo me siento tremendamente tranquilo al respecto.

Yo creo que en verdad ya estaba cansado. Casi todos sus hermanos y sus amigos ya se le habían adelantado. Cada llamada o visita a Pachuca le significaba saber de una partida más, y eso le daba mucha tristeza.

También estoy seguro de que mi abuelo decidió reunirse con sus seres queridos antes de que comenzara a deteriorarse su calidad de vida debido a los padecimientos propios de su edad e historial clínico. Yo estuve con él en sus últimos momentos y sé que se fue en paz: Me encargué de que se fuera sabiendo que lo amamos, le agardecí que fuera mi abuelo y todo lo que me enseñó.

Últimamente le he echado mucho de menos. Lo curioso es que ha sido hasta ahora. Sin embargo no me inquieta extrañarlo. Siempre fui de la idea de comportarme bien con los abuelos para no arrastrar remordimientos cuando no estuvieran aquí. Me funcionó con mi abuelo paterno. Y también ahora con el abuelo materno.

Hay tantas cosas que quisiera escribir al respecto de mi abuelo, sin embargo creo que basta con mencionar que fue una persona muy importante en mi formación personal.

Gracias abuelo por haber estado con nosotros.

Descansa en paz.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Patea Traseros

jueves, 29 de octubre de 2009

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Agente Doble Cero, Siete. De nombre, James. Apellido, Bond.

Nada más chido en los seriales cinematográficos, que la saga de James Bond. Macho estereotípico de nuestra cultura occidental y modelo aspiracional de algunos nerdazos como su servilleta.

Es muy curioso, pero para este post tenía planeada otra cosa.

Algo que he de confesar, antes de entrar en materia, es que jamás le he entrado al Bond literario de Ian Flemming, sólamente al Bond cinematográfico. De alguna manera, las películas del Bond son como un retrato de la realidad sociopolítica de los años en que fueron rodadas las cintas.

Lo que si es cierto es que he visto todas las películas "oficiales" del Bond. Poseo las primeras 20 en bonito VHS y de la era "Craig" tengo sólo Quantum of Solace. Ya sé que tales datos de trivia les vienen absolutamente guangos, pero me pareció adecuado comentarles al respecto.

He de decirles que todas las películas de la era Connery y las de la era Brosnan son de mis favoritas. La única que hiciera Lazenby nos muestra a un Bond con mala estrella que tiembla de miedo ante un Blowfeld (el arquetipo del Dr. Evil de Austin Powers) que, interpretado por un genial Telly Savalas lo persigue y lo lleva al límio en Curiosamente, a pesar de que Austin Powers se sablea al Bond de Moore, es la mitología establecida en la era Connery lo que le sirve de plataforma para su galería de villanos y ambientación. Dado que es, precisamente con el debut de Roger Moore en la saga con Live and let die, que se le pone fin definitivo a la aparición de este maloso líder de Espectra, ¡en los primeros 15 minutos de película!.

El Bond de Dalton es una transición a una actitud imperial más agresiva y muy férrea, tal cual lo fue la era Tatcher en Inglaterra. El Bond de Brosnan es un Bond adecuadamente decadente que combina la elegancia con el hombre semirudo que depende de los juguetes que harían babear a cualquier nerd o geek de cambio de siglo. En lo particular, me parece genial su posición de artefacto del imperio fuera de moda y obsoleto. Genial la gran chinga que recibe esta encarnación del personaje a manos de los Coreanos.

Finalmente, Craig es el Bond Reloaded que es convertido más en un oficial rudo y endurecido por el sistema y al servicio de ese mismo sistema con la actitud imperialista de los últimos años de reaccionar, perseguir, atacar, destruir y finalmente, si alguien queda resollando aún, preguntar. Es un Bond más humano, menos bonito, pero no menos elegante. Hasta el momento, las dos pelis que ha protagonizado han sido una descarga de adrenalina de principio a fin. Sin el vedetismo de alguno de los anteriores pero con la fuerza suficiente de ser convincente y ser capaz de atrapar nuevas audiencias para la franquicia.

Como dato adicional, he de platicarles que en un mítico proyecto de revamp de la Liga de los Caballeros Extraordinarios, la trama del proyecto incluía personajes como Indiana Jones, Hannibal Lecter y algunos otros más buscando capturar a un desilusionado y enloquecido 007 que atenta contra la tranquilidad yle roba horas de sueño a la Corona Inglesa. Se antojaba interesante, lástima que no prosperó.

De mientras, les dejo este video con las típicas apariciones de este personaje a través de todos sus filmes.


viernes, 3 de julio de 2009

La incompetencia se viste de sarcasmo.

Pues resulta que hace algunos días compré uno de esos cursos en video de flash CS4 de editorial Viadas. Tras resolver algunos pendientes, dejé pasar los días y cuando lo probé en la lap, pues resulta que nunca lo reconoció. La máquine me indicaba que si quería yo reiniciarlo para poder grabar en el disco. El curso me costó un desfalco en la tarjeta de crédito, por lo que fue obvio que quise una sasatisfaccion de parte de los tipos que se atrevieron a hacerlo y a ponerlo a la venta.
A continuación, les pongo la cadena de mails y la contestación que me dieron los de la editorial Viadas:

Mi correo...
Ing Sergio Camacho:
Hace unos días compré su curso de flash CS4 y resulta que el sistema windows vista de mi computadora no reconoce su disco. Es más, me pregunta si lo quiero formatear para grabar en él. Tras haber leído su tarjetita dentro del estuche del disco y tras haber visto su página, uno pensaría que con tantas restricciones de seguridad y códigos para poder ver su producto, al menos tendrían la delicadeza de hacer las cosas bien. Mas no fue así. Chequé su lista de cursos compatibles y no compatibles con windows vista y en ningún lugar vi anunciado este curso que compré. Posteriormente chequé el disco en una computadora con windows xp y comenzó a funcionar. El hecho es que la máquina donde pienso correr el curso trae el windows vista y es una máquina portátil. Y dadas sus restricciones que sólo puedo instalar lo que compré en una sóla máquina, yo quiero ver el curso que compré en la máquina que tengo. Y mi máquina trae windows vista. Ahora bien, dado que ustedes se toman la libertad de arrebatarme mis derechos de consumidor al momento de registrarme para poder tener acceso a su maravilloso curso, yo hago uso de esos mismos derechos al exigirles que me hagan el favor de enviarme o hacerme llegar un producto que sirva y que corra en windows vista. Como bien lo expresan en su página web, yo compré el curso para correrlo en casa al momento y a la velocidad de mis necesidades y eso es lo que quiero: un curso de flash cs4 que sirva y que corra perfectamente en windows vista. Normalmente ofrecería una disculpa al ser tan reiterativo, pero me importa mucho que quede claro qué es lo que quiero: un curso de flash cs4 que corra a la perfección en windows vista, sin parches ni tonterías técnicas que los deslinden de su calidad de producto, ni con leyendas estúpidas donde no se hacen responsables de su propio trabajo. Si se van a atrever a vender cursos en cd, dvd o lo que sea, tengan la mínima vergüenza de responder por la efectividad de sus productos. LLamé a los teléfonos que tienen en la contraportada del curso y le expuse mi caso a la señorita "Anindra" que me atendió cortante y me dijo que sólo mediante esta vía me pueden dar solución a mi problema, todo ello en un tono molesto de su parte. Hay que cuidar esa atención al cliente. Espero una pronta respuesta, y una respuesta que garantice la entera satisfacción de mis expectativas. O la devolución de mi dinero más una indemnización por la estafa que hasta ahora me representan sus cursos.
Mi Firma.

Su contestación:
Estimado Cliente.

El curso fue creado y funciona bajo Windows Vista; posiblemente su maravillosa computadora presenta fallas en el lector, o bien, esta no posee unidad de DVD.

Es decir, este curso posee más de 1500 usuarios registrado con Windows Vista; obviamente es compatible con Windows Vista.

Centro de Soporte, Editorial Viadas.

¡Hay que tener caradura para contestar así!

Aún así volví a escribirles:

Quiero concertar una cita para tener una sesión de prueba de mi máquina con su curso, en presencia de alguien que tenga la capacidad de hacerse responsable. Si de alguna manera es mi unidad la que presenta la falla, con gusto ofreceré de una disculpa, en caso contrario, me encantaría recibir una satisfacción más profesional de su parte, o la devolución de mi dinero. Por favor, quisiera saber con quien tengo esta línea de comunicación. Así mismo, le agradezco tenga una respuesta más concreta y más comprometida con el producto que ofrece. Tal parece que la atención al cliente es una gran falla de su parte.

Mi Firma.

Ya les informaré.
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Actualización.

Resulta que me contestaron de la Editorial Viadas y que me dan los teléfonos y dirección para concertar la cita poder checar el funcionamiento de su curso en mi laptop. Resultó que me Atendió muy amable y solícitamente el Ing. Ari Viadas y en efecto comprobó que su producto fallaba. Me resolvió el problema vaciando directo, en mi disco duro, el contenido del disco. Comprobamos que de esta manera todo funcionaba correctamente y yo quedé satisfecho.

También recibí respuesta de Profeco, la cual a continuación voy a exponer:

Mi Nombre

P r e s e n t e

En atención a su consulta planteada en el correo electrónico anexo en párrafos precedentes, en el que manifiesta que adquirió un curso para correrlo en computadora llamado Flash, que al insertarlo en su máquina no lo reconoció que debido a estas deficiencias se puso en contracto con el proveedor quien se muestra indiferente ante sus reclamos, por lo que le exigió corrigiera el problema o le devolviera su dinero, que le comentan puede se r problema de su computadora pero finalmente no le resuelven su problema.

Al respecto, le informó que el proveedor se encuentra obligado a entregar el producto o proporcionar el servicio de acuerdo a los términos y condiciones que se pactaron por medio del contrato o documento que ampara la prestación del servicio y en cuanto a los manuales de funcionamiento del producto en este caso del curso, si de está documentación se desprende algún incumplimiento del proveedor y este omite atender las obligaciones contratadas puede formalizar su reclamación, pero caso contrario si su equipo no fuera compatible con el software adquirido y la información del proveedor lo especificaba, para el caso de cancelación de la compra y la devolución de su dinero, se tendría que atender a la s posibilidades que maneje el contrato, por lo que sería importante acerque la documentación que posea a la delegación de Profeco que le corresponda para analizar los términos en que pudiera proceder la queja.

En este sentido es importante que conozca las obligaciones que todo proveedor debe cumplir, entre las que se encuentran:

Informar y respetar los precios, tarifas, garantías, cantidades, calidades, medidas, intereses, cargos, términos, plazos, fechas, modalidades, reservaciones y demás condiciones, conforme a las cuales hubiese ofrecido o contratado el bien o servicio con el consumidor. No prestar servicios adicionales a los originalmente contratados, que no hubieren sido solicitados o aceptados expresamente, por escrito o por vía electrónica, por el consumidor.

Al respecto le informo, que para su comodidad Profeco cuenta con el Programa de Citas por Teléfono (PROCITEL), para hacer uso de este servicio debe llamar al Teléfono del Consumidor: 5568-8722 si Usted reside en el Distrito Federal y larga distancia sin costo al 01-800468-8722, con un horario de atención de lunes a viernes de 9:00 a 19:00 horas y solicitar una cita para presentar su queja en la delegación Profeco que le corresponda. Para conocer la ubicación de nuestras delegaciones, puede consultar nuestra página de Internet www.profeco.gob.mx,

De acuerdo a lo anterior, si Usted está siendo violentado en sus derechos, le extiendo la invitación para que a la brevedad acuda a la delegación de Profeco que le corresponda, de acuerdo con los siguientes criterios:

a. Domicilio del consumidor (lugar donde reside o donde labora);

b. Domicilio del proveedor; o

c. Lugar donde adquirió el bien o servicio (contratación o compra).

Presentando los siguientes requisitos:

  1. Nombre y dirección del consumidor;
  2. Nombre o Razón Social del proveedor, así como su dirección (calle y número, colonia, delegación o municipio, entidad federativa y código postal);
  3. Documento que acredite la relación de consumo en original y dos copias (contrato, factura, recibo, publicidad, etc.);
  4. Identificación oficial en original y dos copias (credencial de elector, pasaporte, cédula profesional, etc.).

Deberá anexar un juego de copias por cada proveedor extra contra el que levante la queja.

Lo anterior con la finalidad de que personal de Profeco lleve a cabo el análisis de los hechos y la documentación correspondiente para, en su caso, formalizar su queja y comenzar con el procedimiento conciliatorio, si se encontrara imposibilitado en acudir de manera personal a la delegación correspondiente, puede hacerlo otra persona en su representación, siempre y cuando lleve consigo carta poder simple firmada por el consumidor, su representante y dos testigos, además de la identificación oficial de cada uno en original y dos copias.

No omito comentarle que el término para presentar las reclamaciones ante Profeco relacionadas con enajenación de bienes, productos o prestación de servicios, uso o goce temporal de bienes es de un año a partir de la fecha de contratación, pago o entrega del bien o servicio, o de la última fecha en que solicitó al proveedor el cumplimiento de sus obligaciones.

Sus datos personales se encuentran protegidos por la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental y por los lineamientos de protección de datos que emite el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública.

Le informo que el servicio de asesoría que se ofrece a los consumidores por parte de Profeco es gratuito, en caso de que le soliciten el pago por dicho concepto, puede denunciarlo ante el Órgano Interno de Control en esta Procuraduría, a los teléfonos 52-56-08-54 y 52-56-12-84 o al fax 52-56-35-82; desde el interior de la República a la línea de larga distancia gratuita 01 800 50 88 722; al correo electrónico contraloría@profeco.gob.mx o si lo prefiere, puede dirigir su correspondencia o incluso visitarnos en Avenida José Vasconcelos número 208, noveno piso, Colonia Condesa, México, Distrito Federal, C. P. 06140.

Con el objetivo de mejorar la calidad de los servicios que esta Procuraduría le ofrece, le solicitamos unos momentos de su valioso tiempo para llenar esta encuesta (para contestar la encuesta dar clic aquí).

Quedo a sus órdenes.

Raquel Elizabeth González Soto

Asesor Jurídico

Departamento de Información y Asesoría

Dirección de Asesoría e Información

Dirección General de Quejas y Conciliación

Procuraduría Federal del Consumidor

www.profeco.gob.mx

No hubo necesidad de recurrir a los servicios de esta instancia, dado que todo se resolvió en buena lid con el personal de Editorial Viadas.

Creo que la moraleja de todo esto es que cuando hay razón para quejarse y exigir lo justo, la defensa con honor y con tenacidad es bien recompensada.

No es que crea ahora más en la humanidad, pero es relajante saber que no siempre sale uno raspado.

Sea pues.

miércoles, 3 de junio de 2009

The whole of the moon... o ¡Qué tiempos éstos y aquéllos don Susanito!

Tal pareciera que la replanteación de mio existencia al llegar a la micha de mi 35 años no ha dejado de perseguirme. Por un lado, recién acaba de pasar un evento en Radio Ibero donde se homenajeó se recreó a Rock 101. Y a pocos días después, gracias al arribo de Metallica, el metal se está poniendo de moda otra vez en los medios masivos.

Con Rock 101 aprendí que había algo más allá de la Magia Digital del 96.9, y del High Energy de 103.3. Descubrí que el rock iba mucho más allá de los videos de Van Halen y de Twisted Sister, aprendí que detrás de The Wall, había una ideología de reflexión acerca de un evento histórico social y una posición política al respecto, mucho más allá de ser una mera rola que me asustaba de chiquillo. Rock 101 me enseñó que había un gran marco referencial tras lo que escuchaba a través de su frecuencia.

Rock 101 me enseñó a ser alternativo, aún antes de que se popularizara el término al principio de los 90's con el grunge y sus derivados musicales. Era un lugar mágico que me mostraba un mundo inexplicable y nuevo, a pesar de cubrir una cuota de años no limitada a lo que había nuevo o de moda. Muestra de eso es que disfruté mucho de Rush o de Jetrho Tull, completé mi etapa de adicción a The Doors con Deep Purple; conocí que había algo más allá del rock pop e inocuo que estrellas de los 80's nos presentaba como lo último y descubrí que Peter Gabriel tocaba más cosas que Sledge Hammer, que Genesis no era sólo el escaparate de Phill Collins y que tuvo su etapa progresiva. Gracias a Rock 101 supe que Cher tuvo colaboraciones en rolas rockeras con Meat Loaf.

Rock 101 me daba la sensación de seguir siendo rebelde, de seguir gustando del rock en todas sus manifestaciones y de ser rebelde al mismo tiempo. Yo contaba con 11 o 12 años por aquél entonces. Me sentía que había crecido en ngustos musicales, no sólo por conocer música que mis compañeros ignoraban que existía, sino por saber de fondo de dónde venían esas rolas.

Antes de que hubiera un boom del Rock en mi Idioma en 1988, ya sabía de algunos grupos mexicanos como Ritmo Peligroso o los sempieternos Botellita de Jerez. Javier Batiz y carlos Santana no eran nombres desconocidos para un puberto de mi edad. Ramoncín, Rosendo y Joaquín Sabina ya eran coreados por mi o tarareados al menos, cuando mis compañeros de clase se sentían conocedores al mascullar la letra de la novia pechugona.

The Cure y Depeche Mode me significaban no sólo las dos corrientes opuestas de gustos de niños fresas de 1987. Para ese entonces ya me sabía la secreta relación que había entre Robert Smith, Gustavo Ceratti, Bon Lara y Saúl Hernández.

Jamás había ido a un hoyo funky, por no tener la edad para hacerlo y los medios, pero me enteraba de las tocadas fresas de grupos One Hit Wonder en el Margo y en el Rock Stock.

"Me quieres cotorrear" de Kenny y los eléctricos era una vieja conocida para mí cuando la programaban perdida en las tardeadas del News o del Magic Circus, entre "Lobo Hombre en París", "Perdido en mi habitación" y la versión de "Lily Marlen" de Olé Olé.

El Chiringuito era uno de los programas que más disfrutaba. Al igual que su estación hermana, Espacio 59 y su posterior conversión en Radio Alicia, primero frecuencia, después el programa de las dos de la tarde en 1992.

Durante mis años de prepa, escuchar Rock 101 me alienaba y me daba ventaja sobre el conocimiento de rock y metal que tenían mis cuates. Uno de ellos me dijo que escuchaba una estación de hippies... el otro me tachó de chavo new wave (¡en 1990!) por haberme descubierto escuchando rock progresivo en 101.

Aún en los primeros años de la carrera universitaria, no fueron pocas las noches que me sorprendieron haciendo tarea y escuchando a Clauzzen en Rock 101 Vestida de Mujer. "Al otro lado del espejo", llenaba los huecos de mis martes por la noche con su rock lisérgico. Juan López Moctezuma me daba la bienvenida a la vida nocturna con su "Jazz Vampiro" y sus saludos al pollito... Precedido los lunes por la "Argonáutica" del maestro Soler.

Rock 101 estuvo ahí cuando comencé a escribir mis primeras historias de terror y las de amor, visto desde la distorsionada visión que tengo del mundo. No fueron pocas las ocasiones en las que la música ahí expuesta me inspiraba a escribirle sentidas y emocionales poesías calenturientas a la Dulcinea en turno. O las veces que me acompañó en momentos duros o de solaz y esparcimiento con los otros alienados que la habían descubierto o la iban descubriendo al igual que yo.

El Paso 67 que me acompañaba en las mañanas al llegar a la UAM-Azc. Cómo olvidar a Abel y sus "cuatreros fantásticos", herederos directos de la Puertita Antiradio. Las charlas de cine de Jordi (Soler) y el Flaco me hicieron buscar y rastrear al menos tres muestras internacionales de cine y darme cita con mis cuates en el Pecime.

En su última etapa, Los Cuernos de la Luna y la Gaveta 12 hicieron de sus Aquelarres, los puntos de encuentro etílicos y literarios entre el clan de amigos. Mi más nutrida producción literaria se dió gracias a esos dos programas de radio.

Sumamente feliz fui el día que conocí a Clauzzen y a Lucila Zetina en una MeCyF. También ahí conocía a Iñaki Manero. Ese día iba con mi cuate Lizardo y fuimos a la premiere de Utopía 7. La última película donde actuó Claudio Brook (una pista de quién era: ¿ubican al villano ruco de "La invención de Cronos"?).

Gracias a ellos disfruté como nunca a Santa Sabina, Radiohead, Lou Reed, U2, David Bowie, Morrisey, Sisters of Mercy, Gitane Demonae, Cristian Death, Pulp, incluso a The Prodigy y Smashing Pumkins. Es curioso, pero cada que escucho Evil de Interpol, cualquiera de los Arctic Monkeys y sobre todo Float On de Modest Mouse, pienso que fueron rolas que bien pude haber conocido en Rock 101 sin pedo alguno, si aún existiera.

En fin... puedo decir que viví mi propia versión y estilo de vida al modo Rock 101 desde 1985 (año en que lo descubrí) hasta su desaparición en 1996. De menos 10 años con una actitud que crecía conmigo.

Por otro lado, gracias a Metallica y, anteriormente, el Guitar Hero, ha regresado el metaaaaaal a los medios masivos. Así como hace algunos meses fue el deleite de la Radioheadmanía y por doquier los escuchabas, ahora no sólo escuchas al grupito de Hetfield, sino que el abanico del infierno se ha abierto de manera brutal. Lo cual agardezco mucho.

He de confesar que no conozco todo el metal que existe, pero al menos el espíritu y la actitud se tratan de rescatar... quizá edulcorados a los tiempos actuales y de acuerdo a la apatía que embarga a la gente de estos tiempos.

Pero escuchar metal me detona a mis años de prepa, cuando me podía comer el mundo a pedazos sin siquiera masticarlos, y cuando el momento más metalero al que podía aspirar era a atascarme de horas enteras de chelas, habanos cubanos y videos de conciertos de Kiss, Motley Crüe, Guns'n'Roses, Van Halen, AC/DC y Judas Priest. Todo ello en el refugio ofrecido por mis cuates de la hermana república de Coacalco, "el cuchillo" y "el miraro".

En menos de una semana el pasado me ha invadido en muchas maneras, y por lo que veo y oigo... todavía falta un poco más. Esto me replantea. Me renutre. Me reinventa.

Sólo necesito disfrutarlo ya agradecer por ello. Porque sé que nada fue una alucinación mía. Sé que realmente existió. Y yo estuve ahí...

Sea pues.

viernes, 29 de mayo de 2009

Another blast from the past...

El día de ayer que salía de dar mis clases de Potoshó para personal que trabaja en nuestro H Senado de la República, caminé hacia el Paseo de la Reforma y, mientras esperaba mi pesero, un automóvil se me acercó. De simple inspección me pareció que el conductor quería que le diera alguna instrucción o que le aclarara alguna dirección, dada mi habitual indiferencia hacia los extraños lo ignoré olímpicamente hasta que noté que buscaba hacer contacto visual con insistencia. Total que no resistí la curiosidad, así que me acerqué. La sorpresa fue muy grata, se trataba de un ex-compañero de trabajo al que hacía casi 10 años que no veía: El buen Rubén.

Cada vez que escucho música electrónica o que veo que se hace referencia al "Colmillo", me viene a la mente el buen Rubén y mi ex-jefe Espiridión. Gracias a ellos, conocí a grupos como Olive y a dj's como los Pauls, Oakenfold y Van Dyke. Eso sin olvidar que también gracias a ellos pude revalorar a un grupillo noventero llamado Dee-lite.

De Rubén recuerdo un detalle muy simpático cuando estaba trabajando con él y Spiri, en alguna ocasión la novia que tuve en turno me cayó de improviso al trabajo y me llevó de comer unos chiles rellenos que me había preparado con sus manitas y su más profundo amor. He de confesar que tal platillo para nada figura en mi top de comida. Total, que a la hora de la comida miré con tristeza el toper con los chiles rellenos que no me pensaba comer, y noté que Rubén no había llevado comida... así que le pregunté acerca de lo que planeaba comer... él me dijo que iba a encragar una torta... así que de inmediato le sugerí que si intercambiábamos nuestra comida, que él me comprara una torta y yo le ofrecía los chiles rellenos que me habían preparado. Resultó que aceptó gustoso el intercambio.

En esa ocasión todos fuimos muy felices: Yo me comí una super torta, Rubén disfrutó de una comida casera hecha con amor, y mi entonces novia recibió los elogios de mi amigo a sus esfuerzos culinarios, a través de mi boca y agradecimiento.

Ahora que lo ví, le ví en una gran forma y con mucha desenvoltura. Me agradó mucho verlo. Para poder platicar un poco, Rubén me ofreció un aventón, dado que a donde yo me dirigía estaba en su ruta. En ese breve trayecto, nos pusimos un poco al corriente. Al despedirme de él, le dije que me sentí afortunado de haberlo reencontrado. Y fue cierto. Quizá movido un poco por el ego, me agradó encontrarme a alguien del pasado a quien le dió gusto verme. Y eso me hace sentir afortunado. Me da gusto que la vida trate bien al buen Ruben. Amí así me lo pareció y deseo de corazón que así sea.

Hoy al medio día, mientras esperaba a mi esposa afuera del consultorio de su doctor, mientras me deleitaba todavía con el "9 Aquitania" de Jordi Soler, me sorprendió mucho ver que una mujer se acercaba a mí diciéndome que me conocía. Tal pareciera que mi memoria visual es mejor que la de los nombres, dado que recordé el rostro, pero no el nombre... Se trataba de Magda, ex-compañera de la universidad. De igual manera, me sorprendió mucho ver la emoción y la sorpresa en su rostro al verme. A pesar de haber compartido en pocas ocasiones los ejercicios y las tareas con ella y con otros compañeros, el recuerdo que se conserva de aquellos días es bueno y apreciado. Cuando mi esposa salió de su consulta, de inmediato las presenté y me dió gusto compartir un poco de mi pasado con mi presente. Con Magda, y con otras compañeras más, trabajé todo un trimestre en la materia de diseño de escenarios teatrales y de displays. En ese trimestre nos tocó una huelga de aquellas que los del sindicato de trabajadores de la UAM-Azcapotzalco nos tienen acostumbrados. Si mal no recuerdo, un gran talento de Magda era trabajar el papel maché, dado que sus padres tenían un negocio de piñatas. Eso nos ayudó mucho al momento de trabajar nuestras maquetas.

De alguna manera, tanto a Rubén, como a Magda, los traté tangencialmente en su momento. Y aunque quizá en ese entonces no formamos una relación sólida de amistad, veo que prevalece el compañerismo y que los buenos recuerdos dejan una grata percepción en ambos sentidos, de ellos hacia mí y de mí hacia ellos.

En dos días reecontré a dos personas que jamás imaginé volver a ver... Y me dió gusto verlos. Honestamente, me siento afortunado por ello.

Sea Pues.

lunes, 25 de mayo de 2009

Nomás así salió esto...

No estoy de humor para soportar una pendejada más. Sea mía o de quien sea. Sin embargo, sé que eso será casi inevitable en las inmediaciones de este momento. De algunos días para acá he descubierto que estoy irritable y soy material fácilmente encabronable. He hecho un examen un poco más a conciencia y he descubierto, muy a mi pesar, que tal irritabilidad se deriva de una insípida depre que ando arrastrando. Lo cual me pone en una posición mucho más encabronante, dado que dicha depre viene de una cadena de decepción casi continua desde unos meses para acá. Honestamente, me está costando mucho lidiar con esa cadena de pendejadas. El gran problema en todo esto es que ya no veo ni cómo resolverlo. Y es que el pedo no es que me hayan dado fuego en el trabajo en febrero, ni que mi inmediata panacea fuera sólo un vil paliativo laboral y que por el momento ande como perrito buscando dueño en entrevistas y envíos de currículums a lo wey... nop el pedo es más intrínseco... y eso me molesta mucho más... me decepciona y me desanima. Y lo peor es que parece que la espiral está creciendo y no le veo fin.

Me desanima. Me encabrona. Me pone mal.

Y parece que si siguen las cosas así... terminaré mandándolo todo a la chingada.

La neta, qué mal... muy mal por mí. Pensé que ya había superado estos estados de ansiedad. Esta estúpida necesidad de gritar y expresar mi desconcierto y mi inconformidad de esta manera. No importa. Simplemente ya no puedo guardarlo.

Me tiene bloqueado. Vacío. Y al mismo tiempo hasta la madre. Me hago falta yo. Y no me hallo.
No me hallo.

Bull Shit.

viernes, 17 de abril de 2009

Tres días con BEF

Los pasados martes 14, miércoles 15 y jueves 16 de abril, tuve la oportunidad de tomar un Taller de introducción al comic impartido por BEF, a quien sólo había tenido la oportunidad de conocer por medio de las letras y algunos de los trabajos gráficos que publicara en la web.

He de comentar que la experiencia fue muy grata. Que si hay algo que BEF transmite es mucha tranquilidad y confianza. Hacía mucho que no me acercaba al proceso creativo que implica un comic, y este curso-taller me ha dado nuevos bríos para retomar lápices y papel y comenzar a practicar mi tan oxidada habilidad para dibujar.

De alguna manera, no soy fanático de andar fastidiando a las personas destacadas, con cosas como fotografías, autógrafos, o circunstancias parecidas. No es mi estilo, y es mi muestra de respeto hacia ellos. En esta ocasión hice una excepción y me atreví a solicitarle a BEF un sketch rápido con dedicatoria. Muy amablemente me obsequió un dibujo de su dinosaurio favorito. En breve lo escanearé y lo pondré aqui.

Regresando a lo que me dejó este taller:

  • Veo que hay mucho talento allá afuera... el chiste es dar con ellos y motivarlos a seguir adelante.
  • Siendo francos, creo que hay que medirse el pito constantemente con uno mismo, poniéndose metas perfectamente alcanzables y mesurables, para ver la evolución propia.
  • Nadie va a estar a nuestro lado echándonos porras, más que nosotros mismos.
  • Si uno mismo no cree en su propio proyecto, nadie más lo hará.
  • No basta con tener talento... hay que pulirlo y eso implica muchas horas nalga sin excusa ni pretexto.
  • Hay que tener los suficientes huevos para saber nuestras propias limitaciones, y tenerlos más aún para sortear esas mismas limitaciones y salir adelante.
  • No hay proyecto pequeño.
  • No hay ideas pendejas. Sólo ejecutantes pendejos.
  • Recuperé una sensibilización que creía perdida acerca de lo que era el comic y el proceso creativo en general.
  • Los Sanchingones no nacen, se hacen.
  • Se vale ser ignorante, humilde y perceptivo. Al menos así te abres para poder aprender de los demás.
  • Se siente muy chingón volver a dibujar por gusto y no por encargo.
Por otro lado, y retomando una frase que dijo BEF durante el taller, "si juntara todos los libros que he querido (o debido) leer, llenaría un estadio." Tengo muy abandonados a mis oclayos y a mi cerebro.

Finalmente, agradezco mucho el haber pasado por esta experiencia, quizá en apariencia inocua, pero muy importante e impactante en mi vida. Gracias por tu tiempo y disposición BEF. Gracias a las personas del Centro Cultural España que hicieron que este curso fuera posible. También le agradezco a los compañeros que asistieron al curso-taller, dado que sin ellos, no tendría la retroalimentación que recibí.

viernes, 10 de abril de 2009

Días de uso, de abuso...

Definitivamente es una mamada esto que hacen los de Ocesa, o quien sea que esté a cargo de este mecanismo de abuso y de quererle ver la cara de pendejo a la gente. Pero antes de seguir acelerándome, les explicaré cómo están las cosas.

Resulta que este año viene mucha gente a dar conciertos a México. Ya muchos sabrán de Metallica. Y recientemente me enteré que viene Depeche Mode. Esta noticia entusiasmó a mi esposa, quien es fan, y a un amigo mío quien también es fan. Yo también lo soy.

Así que, previamente hablando con mi cuate y posteriormente con mi esposa, convengo en entrarle al jueguito de la preventa para "fans" y de esta manera ir los tres. Dado que la fecha del concierto es al día siguiente del cvumpleaños de este cuate mío. Hasta ahí todo bien.

El hecho es que para la preventa de "fans" hay que precomprar el nuevo disco, te dan una tarjeta con el código para comprar DOS boletos nada más y sólo por internet. Así que la idílica idea de comprar tres boletos se va por el caño. Para comprar un tercero habría que precomprar otro disco. Una estrategia muy maliciosa para hacerte gastar como pendejo. ¿Cuál crisis? Pero no para la cosa ahí. Te metes a Ocesa y le picas al banner y monamente escoges tus boletos, si no escoges de los boletos más caros, el sistema te dice que no te los puede vender. O que ya no hay o que ya se acabaron... ¡NO MAMEN! Esas son ganas de chingar a la gente. De estafarlos y de querer pasarse de listos. De por sí la estrategia ya era mamona y condicionante, y luego me salen con esto... La neta sí es de emputarse. Porque no sólo me hicieron comprar a huevo un puto disco, sino que me quieren hacer gastar lo de unas pequeñas vacaciones de fin de semana en un puto concierto.

Soy fan de Depeche Mode, pero no estoy cagando dinero como para gastarme 4mil pesos en dos boletos de concierto. ¡¡¡Y estos hijos de puta me quieren obligar a hacerlo!!! ¡¡Que 4 mil putos burros los persigan y que los más ganosos les den alcance!!... ¡Habráse visto más grandes hijos de la chingada!

Estoy muy molesto.

martes, 10 de marzo de 2009

Distancias

Tal pareciera que este 2009 es un año lleno de retos y cambios constantes... me lo imagino como una maquinaria de reloj que va dando vuelcos a los engranes sin parar. Nunca ves un día igual al otro y diario te estás adaptando a nuevas circunstancias. Como quien dice, este año me ha traído en chinga violenta y constante. De alguna manera, tal chinga no me ha permitido establecer una rutina que me coloque en una situación cómoda o ni siquiera lo más remotamente estable.


Esto ha traído como consecuencia un desajuste en mi humor y en mi organismo. A menos de 50 días de transcurrido este año, de iniciar como una espesa nata inamovible, se ha convertido en un constante flujo de eventos y sucesos que me han llevado a alterar hasta la más mínima circunstancia cotidiana en mi vida.


Hasta hoy el recuento de los hechos ha sido el siguiente:
  1. Mi hijo ha comenzado a decir palabras sueltas.
  2. Mi hijo ha comenzado a hacer sus "solitos".
  3. No he pasado más de una semana en nuestra casa (obvio, mi familia tampoco, nos la hemos pasado de casa en casa).
  4. Me he mudado de base más de tres veces.
  5. En menos de 10 días cambié de trabajo.
  6. Mi esposa ha cambiado su "status quo" de ser la hija o la esposa a ser la administradora de prácticamente tres familias.
  7. He recorrido viejos lugares con nuevas caras.
  8. He conocido a un nuevo equipo de trabajo.
  9. He pasado por varios estados de ánimo en muy poco tiempo (en un sólo día: ira, depresión, animosidad, alegría, ansiedad, desesperación).
  10. Estoy por iniciar un nuevo cambio en mi rutina diaria.
  11. Compré una laptop (yo practicaba la política de que en casa "nada de computadoras ni nada de internet, el tiempo de casa es tiempo de la familia")
  12. He visto "desvanecerse las barreras de convivencia familiar" entre grupos rivales. En tiempos de crisis, la unión hace la fuerza.
  13. En mucho mucho tiempo, es la primera vez que no me siento que piso sobre suelo firme. Pero tampoco me afecta.
  14. Casi a diario combato con mis tendencias a tener el control de toda la situación. Simplemente no hay situación.
  15. He tenido que dejarme fluir. (y mucho)
  16. He visto que algunas distancias físicas han reducido ciertas distancias emocionales.
  17. En mucho tiempo, he extrañado personas.
  18. Recorro a diario la ciudad de México de Nororiente a Sur, de ida y vuelta.
  19. He descubierto que sigo pensando en recorridos en base a cuadrículas y líneas rectas.
  20. Me han dicho que aparento no darle importancia al dinero. Cuando ha sido en este tiempo cuando más lo he cuidado y aún así he visto cómo se va como agua entre mis manos.
  21. Con relación a lo anterior, he estado leyendo mucho acerca del cuidado de los recursos y sobretodo en la forma de hacerlos rendir. Hasta el momento, no he podido sentarme a planificar gastos con mi esposa, pero lo haré.
  22. A pesar de que ando en chinga violenta... y que cargo un cansancio de la "Vertiz", no me desanima iniciar cada día y hacer lo que tenga que hacer, ni recorrer las distancias que recorro.
  23. Desde el principio, y ahora lo sostengo más, he creído firmemente que mi salida del CDI ha sido lo mejor que me ha pasado en el último año. Quizá si hubiera seguido ahí, hubiera muerto literalmente.
  24. Por el momento no hay 24.
  25. Ni 25.

Hasta el momento es lo que ha pasado. Grosso modo.

Abur.

domingo, 22 de febrero de 2009

Estúpido sentimentalismo...


Recién he visto que Danny Boyle ha ganado el premio Oscar al mejor director por la peli de Slumdog Millionarie. No he visto la película, pero he sido un fiel y gran seguidor del trabajo de este señor Boyle. De alguna manera, no me he perdido ninguna de sus películas y en algún futuro espero escribir un buen y largo post acerca de este maestro. Y estoy tan emocionado como una adolescente en concierto de los "bicles", tengo un nudo en la garganta y los ojos se me pusieron llorosos. Chale, entre más viejo, más pinche sentimental.

Carajo. Me emocionó más el que Danny Boyle ganara el Oscar que la misma Slumdog Millionarie ganara el Oscar a la mejor película. Enhorabuena Míster Boyle.

Update:

Acabo de ver Slumdog millionarie. Creo que es una obra redonda. A pesar de durar casi 2 horas, se pasa como agua. Gran película, donde se nota el estilo más depurado del señor Boyle para narrar visualmente la historia. A juicio personal, creo que la trama está un poquito forzada, quizá si la anécdota no fuera tan lineal tendría la característica de genial. De cualquier manera, es una gran película. No quisiera avanzar más para no quitarle la sorpresa al lector perdido que siga estas líneas y no haya visto aún la peli. Por otro lado, las inserciones del soundtrack son geniales, de hecho les recomiendo el OST de esta cinta. Después le seguimos...

domingo, 15 de febrero de 2009

... y que me pega la crisis.

El pasado 5 de febrero estaba en mi cubil arreglando un pedo increíble que se les había atorado a los de la chamba y, al terminar de ponerme de acuerdo con el jefe de mantenimiento, fui por un café. Honestamente, a pesar de haber sido una semana corta, ésa semana en particular me resultó muy pesada, dado que me había pasado trabajando hasta muy tarde en asuntos pendientes que quería terminar precisamente para ese jueves. Particularmente, porque ese fin de semana fue la fiesta del primer cumpleaños de mi hijo y aún había algunos detalles que afinar. El hecho es que, tras averiguar mis tareas particulares de los días jueves, asignadas por la subjefa de mi departamento (la cual parece una de esas madres tiranas que si te ven fuera de tu lugar, enseguida te buscan una ocupación para que no tengas malos pensamientos), me dirigí a mi lugar para ejecutarlas... incluso me topé con la verdadera jefa del lugar, la cual me esquivó el saludo de una manera por demás mamona... no me importó mucho, honestamente hacía ya un par de años que no me importaba realmente nada lo que esta mujer pensara, hiciera o se comportara para conmigo. No después de tantas faltas de respeto y falsas promesas y pendejadas por el estilo. Pero ese día me tuvo que importar lo que pensaba y hacía con respecto a mí. Oh, vaya que si...



Acababan de llegar algunos equipos nuevos a la empresa y los habían dejado en mi área de trabajo provisionalmente. El encargado de los asuntos internos de administración y mantenimiento me fue a visitar para que nos pusiéramos de acuerdo con respecto a la ubicación y uso que se le daría a esos nuevos equipos. Tras hacer un plan de trabajo con la promesa de una futura junta con otros miembros involucrados, el hombre decidió marcharse y dejarme en mi oficna para que siguiera con mi lista de pendientes. Estaba como si nada, buscando la solución a la encomienda recién adquirida cuando me llama la secretaria y me avisa que en personal solicitaban mi presencia.



- Ja,ja,ja... seguramente me hablan para decirme cuándo recojo mi liquidación.- Fue mi comentario hacia la secre que con ojos de "no hagas ese tipo de bromas" me fulminó casi al instante.



Y efectivamente. De eso se trataba.



Una vez llegando al departamento de personal, me recibió su titular y mandó llamar al mismo sujeto con el que había acordado la junta futura algunos minutos antes. Su semblante era molesto y desilusionado. Los tres nos metimos a un salón privado y ahí se me expuso la situación: debido a un recorte presupuestal, a la baja en la matrícula de asociados, y a "ciertas decisiones difíciles que a veces se toman sin reflexionar", me tocó ser la punta de lanza en una nueva serie de despidos. La forma en la cual la empresa se desentendía de mí era por medio de la firma de mi renuncia y, mediante unas cuentas muy leoninas, del acuerdo por escrito donde yo aceptaba una cantidad de dinero ínfima (ni siquiera la tercera parte de lo que me corresponde de ley) y un "ni la hagas de a pedo porque un juicio laboral es muy desgastante para tí, ya que tenemos la infraestructura legal para poderte hacer cagada", de cualquier forma me estaban haciendo un favor. En todo momento me mantuve sonriente. De alguna manera, el hecho de saberme libre de quitarme el yugo de las dos hijas de la chingada que son mi jefa y mi subjefa, el saber que se me abrían las puertas para obtener nuevas oportunidades de salir adelante y que dejaba de lado mi condición de esclavo de estos cabrones mezquinos comerciantes de mierda, me dejó muy alegre. Si han visto la película de Zohan, entenderán que me estaba pasando en este trabajo lo que le pasaba a los paisanos en la tienda de electrónica. Así que fui escoltado por el encargado de los asuntos internos de administración y mantenimiento hasta mi aún oficina, en un acto que fue muy decoroso(ya que a veces se avientan la puntada de mandarte con un policía a recoger tus cosas y en ocasiones ni eso, cuando despidieron a mi esposa, ya no la dejaron ni acercarse a su oficina y sus cosas personales ya no fueron recuperadas), sólo recogí mi taza del café, mi eterna mochila mugrosa donde guardo mis aspirinas, un desodorante, un gel y muchas pendejadas de papel, le dí las últimas indicaciones a mi asistente, la cual estaba sorprendida, y... ¡claro!... Me pasé a despedir de mi entrañable jefa, dándole las gracias ante su sorpresa y distanciamiento emocional mal encubierto. El encargado de los asuntos internos de administración y mantenimiento le dijo que yo le había dado un claro ejemplo de profesionalismo al dejar un estatus sin malicia de cómo se quedaba mi área, comentario que mi jefa obvió olímpicamente y sólo se enfocó a decirme una y otra vez, "te lo dije, son tiempos de crisis y tu área estaba en la tablita..." más otras justificaciones que no venían ni al caso. Yo me despedí con alegría de ella y le agradecí el haberme enseñado tanto, de alguna manera su comportamiento taimado para conmigo, y con algunas otras personas, me enseñó mucho acerca de lo mierda que puede a llegar a ser una persona que de plano crece con los valores más ambiguos y estúpidos que existen en el planeta. Créanme que con esta experiencia que tuve en el "pequeño Edén" me bastó para comprender todo el desmadre que hay en el medio oriente. Bueno... me estoy desviando del tema... el hecho es que salí de ahí con mis cosas en la mano y la frente en alto. El encargado de los asuntos internos de administración y mantenimiento me dijo a manera de comentario: "Creo que tu jefa no tenía ni la más remota idea de tus funciones verdaderas en este lugar. Dejas tras de tí una larga lista de asuntos pendientes que dudo se puedan resolver tan fácilmente." Yo sólo sonreí y le contesté que mi jefa sabría cómo salir adelante, que por algo estaba en ese puesto y había durado tantos años ahí. No hubo necesidad de ahondar más en el tema. Caminamos hasta el estacionamiento, platicamos un poco acerca del modelo de auto que tengo, que a pesar de ser un económico austero, es un modelo rendidor, al cual, como a mí, ya le dieron aire del mercado. LLegamos a la caseta de salida y ahí le dí lo último que me vinculaba a la empresa: mi tarjetón de estacionamiento y mi tarjeta de empleado. Nos despedimos con un apretón de manos, se mencionó la posibilidad de prestar mis servicios como asesor externo, en caso de necesitarlo, y se puntualizó que el encargado de los asuntos internos de administración y mantenimiento no estaba de acuerdo con mi despido. Yo me fuí hacia periférico, que en ses momento significaba mi salida a la libertad.



Pero no es esa la crisis que me está pegando... no señor.


De esa mejor les escribo luego...

martes, 27 de enero de 2009

Calamo Currente

Honestamente, me sorprende sobremanera el hecho de que soy padre de familia. Mi hijo está por cumplir su primer año de vida y aún me sigo sorprendiendo cada vez que lo veo. Hace algunos años atrás ni siquiera me hubiera imaginado que tendría tal honor de ser padre. Tal responsabilidad hace que se me hinche el pecho de gusto y de gran felicidad.

Se me hace extraordinario ver a mi hijo y tenerlo entre mis brazos, ver que se mueve, que busca, que sigue con la mirada el mundo que también quisiera comerse con los mismos ojos, y con todos sus sentidos en general. Me parece una experiencia nueva cada día. Una experiencia que se trasciende al mero hecho de tener que alimentarlo, y que cambiarle el pañal, y tener que cuidarlo para que no le pase nada desagradable, y anexas.

Amo a mi hijo. Amo a mi esposa y le agradezco infinitamente el hecho de ser la madre de mi hijo. A ella le juré amor eterno en el altar. Y también le confirmé mi compromiso en el registro civil. Ella es una gran mujer a la que amo y con la que disfruto mucho compartir mi vida día con día. Es la cantidad exacta de amor, comprensión y ternura (entre otras muchas otras cosas hermosas)que necesito a diario para poder funcionar. Ambos estamos aprendiendo a crecer como seres humanos. Y ahora que somos padres, creo que nos hemos graduado de algún tipo de primera fase. Y es con esta mujer que amo con la que he engendrado a un ser maravilloso que es mi hijo. Yo sé que cada padre verá a su propio vástago como lo más hermoso que haya admirado en toda su vida y sé que también hay blogs, lugares y conversaciones en las cuales miles de padres se gastan el vocabulario, el lenguaje, los idiomas en alabar y presumir a sus retoños, quizá con este post, me sumo a ese conjunto de personas... y para ser francos, no es algo por lo que me pueda sentir avergonzado. Al contrario, estoy muy orgulloso de ello.

Y estoy maravillado... mucho. Amo a mi hijo. Me gusta abrazarlo, jugar con él, sentirme parte de su desarrollo como persona, de su crecimiento intelectual, motriz, emocional, y demás. Siento una gran responsabilidad al respecto. Siento también un gran miedo a poder decepcionarlo algún día. Lo miro y me miro a mí mismo en él. Es un hecho comprobado que me puedo pasar horas mirando su fonto sonriente. También es un hecho comprobado que a veces no puedo comunicarme como quisiera con él y eso me frustra y me desespera. No quiero que exista ninguna barrera de comunicación entre nosotros. Eso sería algo muy triste y, quizá, devastador para mí.

Yo sé que realmente no existen escuelas para ser padres de familia, pero creo que hasta el momento tanto Tania (mi esposa) como yo lo hemos estado haciendo bien. Me esponjo como mantecada de comercial de tv cada vez que lo llevamos a su revisión periódica con su doctor y nos dice que el desarrollo de Mateo es satisfactorio. Me siento como si nos pusieran una estrellita en la frente por ser buenos padres. No quisiera que eso dejara de ser nunca. Sé que en algún momento de la vida, por el bien del desarrollo de todos en la familia, cada quien tendrá que seguir sus propias actividades y obligaciones, y no quiero que existan distractores que me impidan darle seguimiento a su crecimiento y aprendizaje. Quizá esa sea la parte más emocionante de ser padre de familia: sabes que lo serás por el resto de su vida.

Actualmente, soy el orgulloso padre de un bebé muy sonriente. Y quiero ser el padre de un hombre muy feliz. Sé que mucha de esa chamba le corresponderá a Mateo en el resto de su vida, de acuerdo a sus decisiones y a sus actos; pero creoq ue tanto Tania como yo tenemos la responsabilidad de darle las bases para que esas decisiones estén orientadas de acuerdo a que él busque su propio bienestar.

Quizá esta idea de ser el padre ideal sea una mera expresión de un gran egoísmo de mi parte, quizá sea porque en cincuenta años me quiero ver como un abuelo coqueto que aún le dé un par de nalgaditas de complicidad a su esposa y que espere ansioso la visita de sus hijos y nietos para poder disfrutar con ellos de una comilona dominical y de una tarde de cine casero (sea en el formato que sea, pantalla de plasma, holográfica, conexión neural, o lo que sea que exista en ese momento). Deseo ver nietos felices y un hijo con una vida plena y una mirada de satisfacción al mirar a sus padres y a sus propios hijos. Deseo un hijo que esté orgulloso de sus padres y de sus abuelos. Que sea capaz de hacer su vida y de tomar sus decisiones que lo lleven hasta la última consecuencia del cumplimiento de sus sueños, sin olvidar que, al final del día tendrá un hogar que lo reciba con los brazos y el corazón abiertos. Deseo un hijo que no tenga miedos ni se imponga límites, que siempre tenga metas alcanzables y posibles. Deseo estar toda su vida presente y ser un buen referente para él. Y quizá parezca disco rayado, pero... amo a mi hijo.

Yo soy un hombre que gusta de andar de pata de perro, por aquí, por allá... era una rata de ciudad que siempre andaba en busca de una cafetería dónde pasar un buen rato charlando con los amigos o disfrutando de la lectura de un buen libro. Amante de las artes y siempre en busca de nuevas formas de inspirarse para crear nuevos mundos y plasmarlos en papel, imágenes en movimiento o en pixeles. Quizá por el momento no tenga mucho contacto con esa parte de mí, por ahora soy un padre de familia cuya máxima ilusión al terminar el día sea estar en casa con su mujer y su bebo. Ahora soy un ratón de casa. Pero uno muy feliz. Realmente no hay lugar donde quiera estar que no sea en la compañía de mi esposa e hijo.

Quiero comenzar a leerle a mi hijo. Sólo me quiero esperar un poco a que entienda un poco mejor lo que le lea. Quiero heredarle el gusto que tengo por los libros y la lectura, las artes en general. No quiera que sea un clon mío, ni mucho menos, pero sí que tenga las bases para que pueda tomar sus propias decisiones.

Ser padre es una sensación muy extraña para mí, me siento como si la vida me hubiera encomendado una misión muy importante, como si me hubieran premiado, como si tuviera en mis manos un poder muy grande... no lo niego, esta sensación también me asusta, pero muy dentro de mí y, con el apoyo del amor que nos tenemos Tania y yop, no dudo que podemos llevarla a cabo bastante bien.

Algo que me resulta totalmente hermoso es cuando mi hijo se acurruca en mis brazos y se duerme mientras lo cargo. Quizá aún no podamos comunicarnos del todo bien, pero esa se me hace que es la muestra de amor y de confianza más palpable de su parte hacia mí. Un detalle más que me gusta es que cuando me llego a quedar jetón en la cama junto a él, invariablemente él mueve su cuerpecito hacia le mío en busca de calor y protección. Hasta donde yo sabía, la única persona que hacía eso también era mi esposa. Eso me encanta.

Amo a mi familia. Amo a mi esposa. Amo a mi hijo. Me siento afortunado de tenerlos. Y no quiero decepcionarlos nunca. Agradezco a la vida, la vida que llevo, la vida que tengo. Gracias.

martes, 13 de enero de 2009

What Type of Writer Should You Be?




You Should Be a Film Writer



You don't just create compelling stories, you see them as clearly as a movie in your mind.

You have a knack for details and dialogue. You can really make a character come to life.

Chances are, you enjoy creating all types of stories. The joy is in the storytelling.

And nothing would please you more than millions of people seeing your story on the big screen!

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Ésta es otra de las encuestitas cajetas que se encuentra uno en la red. Pero de alguna manera no creo que esté tan errado el resultado.

Sea pues.

martes, 6 de enero de 2009

Más allá de la significación subjetiva de la numeralia popular y las festividades tradicionales católicas.

O lo que es lo mismo: "¿Qué tan importante es el día de Reyes en mi vida?"

Las fechas son importantes en nuestra vida de acuerdo a la importancia y a la significación particular que les asignemos. Específicamente, estas fechas 5, 6 y 7 de Enero se han anclado a algunos eventos importantes en la historia reciente de mi vida.

En 2004, el 5 de Enero me representó la caída de un hito en mi vida. Este hecho me trajo el inicio de una horripilante libertad espiritual, física y moral, que de a poco se fue adecuando a mi vida. Me tardaría casi un año más en entender que esta libertad recién ganada no era tan horrible ni tan espeluznante como se viera en un principio. Lamentablemente lo tuve que aprender de la manera más pendeja, pero en fin, poco escarmienta uno en cabeza ajena.

En 2006, representó el cierre de otra etapa en mi vida y el inicio de lo que podría llamar mi actual status quo. Precisamente en este período de tiempo (del 5 al 7 de enero) fue cuando Tania y yo decidimos juntar nuestras canicas para poder jugar juntos chirapelas en este torneo sempiterno que es la vida. Aunque oficialmente cumplimos años de novios el 7 de Enero, contamos los dos días anteriores como parte de los trámites pertinentes. De alguna manera, la historia que cuenta Tania es que el día 5 por la noche me pidió en una carta dirigida a los Reyes Magos. Así que el 6 de Enero de 2006 me tocó iniciar mi etapa como Regalo de Reyes... y hasta la fecha lo sigo siendo.

Un año más tarde esta significativa fecha marcó el inicio de nuestras vidas (ya como un matrimonio conformado) en nuestra propia casa. Sip... el 6 de Enero de 2007 fue el primer día que Tania y yo pasamos en nuestro departamento ya en calidad de habitantes.

Este Día de Reyes (2009), nos ha tocado compartirlo con un miembro nuevo de nuestra familia: nuestro hijo Mateo. El mejor regalo que he recibido hasta hoy, en estas fechas, ha sido ver las sonrisas de mi esposa y de mi bebé. La buena salud de ambos y su alegría al recibirme cuando llego del trabajo.

Desde que nos emparentamos, Tania y yo hemos tenido la costumbre de escribirle una carta a los Reyes Magos y de enviárselas por la vía tradicional: atándolas en un globo. En esas cartas renovamos nuestros votos de amor y de felicidad mutua, agradecemos por nuestra relación y de lo que de ella se ha derivado, agradecemos por todo lo que vendrá en el año que inicia, bueno o malo, por nuestros aprendizajes y experiencias. También pedimos por la cristalización de nuestros sueños y expectativas en pareja y particulares. Anoche agregamos un globo y una carta más: éstos representando a nuestro Mateo, quien, conforme vaya creciendo y aprendiendo lo hará de mutuo propio.

Quizá sea éste un ritual simple y muy trivial. Pero no de carácter vacuo ni anodino, en lo personal lo considero como la cereza del pastel de esta temporada navideña. Es el cierre perfecto con el cual hacemos nuestra contricción y reprogramamos nuestras expectativas y deseos. Es nuestro ritual familiar de renovación anual.

Y estoy agradecido por ello.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Vamos a bailar slam, pero sin perder el glam... ¡todos vamos a rockear en esta navidad!

Estas fechas (diciembre y sus navidades) son un gran pretexto para que el inconforme que todos llevamos dentro se ponga más a la vista... Tal pareciera que ser feliz, o simplemente estar alegre, en estos tiempos (si, estos tiempos presentes, no sólo diciembre y sus navidades) es sinónimo de estar afectado de las facultades mentales o de no estar inn, o simplemente de pasar ante la opinión del grueso de la población como un reverendo idiota. Son tiempos de crisis y de recesión económica, al menos a mí en ese rubro no me ha ido como lo esperaba, en el súper las cosas cada día están más caras y de peor calidad... y puedo agregar aqui una gran cantidad de motivos por los cuales uno puede estar más verde y amargado que el Grinch y aún así, con la debida actitud, pasar como una persona "cool"(era).

El hecho es que la felicidad o alegría decembrina no siempre depende de lo que puedas adquirir en estas fechas, o de lo que poseas... pero sí requiere mucho de la actitud propia hacia las situaciones en particular. Este fin de semana podría decir que me pasé una prenavidad muy rockera, simpática y alegre en compañía de mi esposa y mi hijo.

Si hay algo que siempre he disfrutado a lo largo de mi vida es la música. No es que sea un melómano consumado (¿o consumido?), pero lo que sí es definitivo es que la música siempre me ha anclado a lugares y momentos específicos de mi vida que atesoro o repelo, de acuerdo al tipo de circunstancia y de rola.

Este fin de semana, gracias a la magia del iTunes, me pude armar un disco con los éxitos de "las ardillitas de Lalo Guerrero en Navidad" (nuestra versión muy mexicanizada de Alvin & the Chipmunks) y otro más con los EP's de los villancicos de Lost Acapulco y el "Nos vemos en el Invierno" de Moderatto. El resultado fue genial: resulta que a mi hijo le encantan los guitarrazos del Reverendo, Warpig y amigos que les acompañan, así mismo, tanto a mi esposa como a mí nos fue un deleite identificar las rolas y los grupos clásicos del rock que homenajea Moderatto en sus villancicos rockerones. Disfrutamos de esa música mientras terminábamos de arreglar nuestra casita con motivos navideños.

Quizá a algunas personas les parezca una abominación esto de escuchar a Moderatto y mucho más bizarro que los recomiende, pero hay un fanático en mi que ve más allá del maquillaje y las paysadas: tenemos ahí a la mitad de Fobia, parte de la alineación original de Titán y de Microchips, en general, músicos que ya llevan un buen de rato en la escena musical nacional (hablo de México) y que, de acuerdo a lo que les he escuchado, con un gusto musical muy puntual e histórico, mismo que se refleja en este disco. Tenemos el clazicaso del Niño del Tambor con una genial intro y arreglos a lo "we will rock you" de Queen, mismos a los que les hacen otro homenaje en la rola de "Noche de Paz"... "Blanca Navidad" como si la tocara Meat Loaf en los noventas, es decir puedes encontrar no sólo las bromas musicales perfectamente ejecutadas por este grupo, sino que, incluso, puedes identificar épocas de tu vida y mezclarlos perfectamente con esa actitud desenfadada que tuvimos durante los finales de los ochenta y los principios de los noventa aquéllos que en esa época transitábamos por la adolescencia. Más homenajes y referencias musicales que pueden encontrar en esa joyita navideña son: Poison (específicamente Ride the wind en la rola que le da título al disco), la cuenta al estilo U2 en Vertigo, Aerosmith, Megadeath y otros más.

Por otro lado, siempre he sido un entusiasta del surf y del rockabilly, y fuera de algunas canciones sueltas que me había encontrado por ahí de Brian Setzer y su orquesta, no había escuchado villancicos más movidos que los de Lost Acapulco en sus discos "Lost en Navidad" y "Navidades Soleadas", ambos EP's perfectamente disfrutables, bailables, cotorreables y hasta correteables, con geniales interpretaciones de Blanca Navidad, el Burrito Sabanero, Noche de paz, los Peces en el Río y Campanas de Belén, entre otras linduras.

Con respecto a las Ardillitas de Lalo Guerrero, no puedo decir otra cosa a su favor que son una obligada herencia musical y cultural que pienso heredarle a mi hijo hasta que tenga él mismo la decisión de seguir escuchándolas o de mandarme a la goma con ellas (tal como lo hace mi compañera de trabajo Mulizza en estas fechas).

El hecho es que la magia quizá inició con la actitud de esta selección musical, pero el ingrediente más importante fueron mi hijo que se emocionaba y se movía al ritmo de tales piezas musicales y mi esposa con su carita de sorpresa y alegría al reconocer no sólo los villancicos, sino las rolas que se homenajeaban en los mismos. Hubo un momento en que los tres estábamos bailando y saltando, con nuestro slam particular de besos y abrazos. Quizá ese día sea el que más recuerde de la Navidad de este año. Fue nuestro momento más navideño, más rico... el momento en que más nos disfrutamos como familia (ya no en proceso de construcción, sino en proceso de consolidación). Fue un momento muy hermoso, sobretodo por la carita de mi bebo al ver las luces de su arbolito de navidad y los adornos que habíamos colgado en las paredes y en las puertas. A pesar de que los departamentos de interés social son unos huevitos, tratamos de que este huevito nuestro fuera lo más acogedor para sus habitantes y la sonrisa y la alegría de mi hijo al ver los adornos y la ambientación navideña que pusimos su madre y yo con algunos adornos que nos regalaron nuestros familiares, fue más que motivo suficiente para que repitamos el numerito año con año.

Es de huevos este asunto de ser esposo, padre y rockerón al mismo tiempo...

Doy Gracias por ello.

martes, 28 de octubre de 2008

Phobos y Deimos tomándome la mano.

Creo que si hay algo que nos define bastante bien, son los miedos y las fobias que padecemos. Ambas circunstancias nos pueden afectar de manera gradual en nuestro diario andar por esta vida.


Para homologar términos en este post, consideremos a las fobias como aversiones o repulsiones hacia una cosa, situación o ser (animado o no) en específico. Por otro lado, el miedo es una alteración del ánimo provocado por una circunstancia real o imaginaria. El miedo es una emoción tan primitiva que se ha demostrado que incluso las bacterias y los seres protozoarios también lo padecen. Es una reacción primaria del instinto de conservación. Esto es a grandes rasgos. Si quisieran una visión un poco más clavada al respecto, bien pueden picarle aquí.


El hecho es que me considero una persona con mucho miedo. No es que me la viva asustado todo el tiempo como si fuera Shaggy o Scooby Doo, sino que siempre he tenido esa inclinación estúpida a pensar en automático que algo puede salir mal. Años de desarrollar, sin saberlo conscientemente, una personalidad aprensiva han dado como resultado muchas de las grandes cagadas que he cometido en mi vida. Eso y el desarrollo de una egolatría mal dirigida, con tendencias a sentirme el centro del universo. Para bien o para mal. De hecho, una de mis frases más recurrentes es: "Seguro esto pasa como resultado de la interacción de alguna deidad resentida conmigo". Como diría Mulizza, mi compañera de trabajo: "¡Ezzzo qué!".


Creo que el principal miedo que me cargo es el enfrentarme al rechazo. En segundo lugar, como consecuencia del primero, enfrentarme al conflicto. Odio los enfrentamientos y las competencias por no soportar la idea de obtener un resultado poco favorable hacia mí. Lo más curioso del asunto es que tal actitud me parece programarme para que así sucedan las cosas.


Es patético.


A lo largo del tiempo he logrado que la opinión ajena me venga valiendo una absoluta madre, pero siempre, a final de cuentas, es la percepción propia la que busco que no quede dañada. Y la que a veces más se deteriora. Y todo por el temor, el miedo, el "frik"... A veces creo que ese miedo viene de querer evitar pasar por una experiencia non grata para uno mismo. Ya sea hacer un sacrificio en pos de un beneficio mayor, ya sea limitarse para poder ahorrar para poder tener un fin de semana en la playa, o bien simplemente evitar que nuestra aprensiva personalidad nos haga talco la psique mediante sueños estresantes porque lo que ganamos no es suficiente para cubrir nuestros excesos con la tarjeta de crédito... entre otras cosas...

Algo que siempre he hecho es pensar demasiado las cosas. Malo. Malo porque a veces la pienso tanto que la oportunidad se pasa y ya no puedo aprovecharla. Malo porque tengo una pendeja tendencia a pensar siempre lo peor y en automático me entra el culo de hacer las cosas y me doy por vencido. Malo, muy malo.

Ese mismo temor y miedo a veces me hace subestimar aquello que soy capaz de hacer y cominzo a delegar cosas en los demás. Malo. Malo porque entonces a los demás les importa menos que a mi hacer lo que les he delegado y de plano no lo hacen. Lo cual me permite desplazar la culpa y la responsabilidad hacia otros de porqué no se hacen las cosas. Malo. Malo porque siempre me las he dado de ser muy independiente y aveces parece que no. Ahí es cuando duele darse cuenta de la dura realidad y es cuando viene el miedo de mirarse realmente en el espejo y vernos con nuestros defectos tal cuales son. He de confesar que no siempre es una imagen que puedo soportar mirar por mucho tiempo.

Una de las cosas que más me aterran en la vida es conducir. Todos los día hago mínimo hora y media de camino de mi casa al trabajo. Y por añadidura, tomo un pedazo de carretera para llegar a casa. No me gusta la velocidad. Me impone mucho. Además de que me pone muy nervioso ver cómo lña gente pierde la cordura y las buenas costumbres al momento de situarse detrás de un volante. Todo mundo cree que tiene el derecho de pasar por encima de los demás. Los camioneros, los choferes de transporte público y, en general, los conductores de vehículos grandes tienen poco o nulo respeto por el resto de los conductores. Temo mucho tener un accidente gracias a la necedad o a la falta de consideración de alguno de ellos. Algunos otros conductores, por el hecho de conducir un automóvil caro, creen que pueden cometer la cantidad de tropelías viales que se les ocurra por el simple hecho de poder pagar un vehículo más lujoso. La soberbia y la falta de humanidad se apodera de las carreteras y eso me estresa. Me llena de temor, me mortifica mucho. Quizá, y no niego que sea lo que pasa en realidad, mi percepción de las cosas está ya tan sesgada, que pienso que el resto de los automovilistas me tiene como su blanco principal de destrucción dirigida. Nuevamente agradezco tal percepción a mi personalidad aprensiva.

Lo mismo aplica cuando inicio un nuevo proyecto, pienso en todos los desastres posibles que me impedirán llegar avante y limpio hasta la final consecución de mis objetivos. Por lo mismo comienzo a generar una desidia que me impide comenzar a realizar las gestiones necesarias para llevar a cabo tales objetivos.

Finalmente, creoq ue hay dos miedos que me aquejan con este tipo de actitudes: el miedo al éxito, dado que con este tipo de conductas derrotistas, el primero en ponerme la zancadilla soy yo mismo. El miedo a la mediocridad, que en su manifestación más diabólica me arrastra precisamente hacia donde no quiero dirigirme.

En fin.... A final de cuentas todo se reduce a una falta de disciplina mental y ejecutiva en mis acciones y pensamientos. Y al respecto a eso ya había posteado algo anteriormente. La cuestión es que estos miedos no me permiten enfocarme y encontrar el estado de flujo necesario para que pueda disfrutar de lo que hago cotidianamente.

A eso yo le llamo vivir en un estado de terror constante.

Chale conmigo.


En las fauces de una fiera llamada vida...

La vida es una vieja gorda que juega damas chinas con la muerte, bebe cocteles exóticos y deja que la muerte le meta la mano debajo del vestido. No es lisonjera ni condescendiente, se burla de nosotros y nos rige bajo las leyes de un tal Murphy.

En fin, ésta pretende ser la crónica del deambular de un ente por los rollos de grasa de la gran vieja gorda. A veces con paseos por sus fauces amén de ser masticados como carne corriosa y deglutidos como un bocado suculento... Con tal de no terminar siendo parte de sus flatulencias musicales...

Sean bienvenidos a este bufete, donde todos compartimos lugar en la mesa, sin que necesariamente estemos sentados a disfrutar de él...

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