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viernes, 2 de diciembre de 2011

Temporada 38

De alguna manera me parece que hoy más que nunca estoy comenzando una etapa muy importante de mi vida, me siento en el punto en el cual cualquier decisión que tome va a ser más que trascendental para el resto de mis emisiones y para las personas que se relacionan más directamente con mi continuidad.

Más que nunca, me siento en una encrucijada estilo "punto de no retorno" para muchas cosas. He llegado a ciertos límites y a ciertos puntos que pueden afectarme ( y a los míos) de manera irreversible. Es un punto de ajustes sobre la marcha y en el cual sólo de mí depende tomar las decisiones correctas.

Esta temporada que termina me deja mucho aprendizaje. Como siempre y para cerrarla, he llevado mis capacidades a un nuevo límite. Y tomo conciencia de que es tiempo de planear menos y actuar más. Por mí, por mi esposa, por mi hijo.


domingo, 12 de diciembre de 2010

Temporada 37

La vida es tan sabia como contundente. Siempre procura no dejar espacios vacíos. Aparentemente nos quita cosas, pero en realidad nos las sustituye con otras que nos harán evolucionar. No nos permite llevar más lastres de los que somos capaces de llevar a cuestas. La vida es sabia... de eso no hay duda. Aunque a veces se pasa de... contundente.

Es muy difícil de aceptar el hecho de que las cosas salgan como uno mismo las pide. No pienso ahondar en ese tema por ahora, porque no quiero ser malinterpretado, pero dejémoslo en que, a veces, lo que quita la vida no es otra cosa que la mugre en nuestra ventana que no nos permitía admirar el paisaje completo.

Nunca estamos satisfechos y siempre pedimos más. Vivimos en un mundo en el que, continuamente, se nos exige más y más. Un mundo donde el estar contentos con lo que se tiene es un gran pecado, sinónimo de mediocridad y estancamiento. Donde la plenitud alcanzada y la satisfacción son síntomas de conformismo.

Estamos acostumbrados a pasar de moda en moda a cada instante. A ser tan fatuos como los suspiros expelidos en nuestra juventud por aquellos momentos que sólo vivimos en nuestra cabeza. Eso me recordó una frase de Joaquín Sabina: "No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió". A veces voy caminando por la calle y miro el entorno lleno de personas aisladas de los demás gracias a sus audífonos conectados a sus aipods y aifons y celulares con blututs y me pregunto "¿cómo demonios sobrevivimos a nuestros años mozos sin celulares, ni internet?". Yo creo que la respuesta a eso es: la amistad.

Gracias a la amistad, al interés por los demás y al teléfono, podíamos estar perfectamente al pendiente de nuestros allegados, quizá no con la inmediatez que nos caracteriza en estos tiempos, pero sí había mayor cercanía física. La distancia entre las personas era un obstáculo romántico que se podía diluir o fortalecer con el tiempo. Ahora la distancia es sólo un factor para probar nuestros nuevos gadllets y nuestra conexión de internet. Todo a cambio de mantener la distancia entre las almas, los corazones, la camaradería.

No me quejo de lo comunicados que estamos gracias al desarrollo de la tecnología. Quizá me queje del ritmo de vida que cada vez nos da menos tiempo para poder estar en contacto con las personas que se relacionan con nosotros. Con los actuales o viejos amigos, los actuales o viejos compañeros de aventuras... yo creo que para suplir esa necesidad de estar en contacto surgieron las redes sociales como el jaifaiv y el feisbuk, entre otras. Y gracias a esas redes sociales, uno puede mantenerse en contacto con las personas que conoce (y hasta con aquellas que no conoce) físicamente para suplir la falta de tiempo de poder atenderlas en la vida real.

Nuevamente, la vida no deja espacios vacíos, ni aún en las circunstancias sociales. Como dijeran pomposamente los gringos: Ningún hombre es una isla. Yo creo, muy a mi pesar, que tienen razón.

Últimamente, me he encontrado a muchas personas que en algún punto de mi vida compartieron conmigo momentos y situaciones, algunas de amistad, otras circunstanciales, pero el hecho es que las he vuelto a ver, tanto en la vida real como en las redes sociales. Las que más me han impresionado han sido aquellas personas que me he encontrado en la vida real. Me ha dado gusto encontrarlas. No sé si sea la edad, la vejentud, la añoranza, la nostalgia, pero me da gusto recordarles al verles y ser recordado por ellos.

De inmediato, el jardisk del cerebro acude a esos recuerdos que se compartieron y comienza la remembranza. Este inicio de temporada 37 es como un rebut a muchas cosas que había estado dejando atrás. Realmente es un renacimiento y me gusta. Las cosas particulares se están reacomodando, luego de haber pasado por dos años muy pesados de transición.

Creo que lo importante de los recuerdos no es nada más almacenarlos y ya. La importancia de cada uno de ellos es que contribuye a forjarnos como las personas que somos ahora. Creo que los recuerdos son la materia que debemos fabricar con más ahínco con las personas que conocemos día con día. Esforzarnos por hacer más y más recuerdos con los viejos conocidos, retroalimentarnos de las experiencias mutuas y hacer unas nuevas.

Este será uno de los propósitos de esta nuevo ciclo en mi vida: hacer nuevos recuerdos. Recuerdos rilouded. Hay mucho qué conocer, mucho qué intercambiar, mucho qué aprender y encerrado en cuatro paredes no lo vamos a lograr. Trascender las redes sociales de la virtualidad para fortalecer las redes sociales de la humanidad. Nuestra humanidad.

No olvido que la red social más importante es la que vive bajo mi techo: mi esposa y mi hijo, y de ahí nuestra familia más cercana, parientes y amigos. Esa es la red social que mejor me propongo alimentar y fomentar.

Así es como comenzamos esta temporada 37. Y pinta que se pondrá mejor que nunca.

jueves, 1 de julio de 2010

REQUIEM

Definitivamente me parece poco afortunado que a casi seis meses de fallecido mi abuelo, haya empezado a extrañarlo. No es que, en este tiempo que ha pasado, me haya rehusado a aceptar su muerte (cómo no hacerlo si yo estuve ahí cuando se fue), sino que en estos días en los que por fin me animé a limpiar la habitación donde él pasara sus últimos años, me he encontrado un sinnúmero de recuerdos donde habita principalmente su sonrisa. Su mirada de orgullo cuando me veía al llegar a casa. No es un secreto en la familia que siempre fui el consentido de mi abuelo, quizá por haber sido el primer nieto, quizá porque fui al que le tocó convivir más tiempo con él.

Le recuerdo con mucho cariño, le recuerdo diciéndome su frase preferida cuando trataba de darme una lección de vida: "enséñese mi'jo... vivillo desde chiquillo"... Siempre trataba de enseñarme el valor del dinero. No de forma ambiciosa, sino para que yo supiera cuánto hay que sobarse el lomo para obtenerlo y para que valorara lo mucho o lo poco que tuviera.

Mi abuelo fue mi primer modelo de fuerza física, recuerdo cómo me presumía orgulloso sus bíceps de piedra y su compacta musculatura. Mi abuelo siempre fue un hombre compacto (1.60 m de estatura) con una fortaleza de hierro.

Siempre tenía una revista o una historieta a la mano: en ocasiones traía consigo pequeños pulps de vaqueros, o su "Libro Rojo", "Libro vaquero", "Libro Policiaco" o alguna "Novelas inmortales" o un "Sensacional de Terror"... Así que me heredó el gusto por las historietas y las historias truculentas.

Siempre recordaré su habilidad para poder hacer operaciones aritméticas, medianamente difíciles, sin hacer anotación alguna. He de confesar que desarrollé una habilidad similar sólamente para sentirme identificado con él.

Sin saberlo, fue mi maestro de caló: la mayor parte de las frases coloquiales que utilizo se las debo a sus enseñanzas informales.

Vaya... sigo recordando su sonrisa... creo que si algo distinguió a mi abuelo fue su calidez. Al menos así me gusta recordarlo. Nunca conocí a alguien a quien no le simpatizara. Bueno, a excepción de mi abuela que parecía tener una actitud de perpetuo reclamo hacia él. Pero ésa es otra historia, una muy propia de ellos.

El padre de mi abuelo fue un español que llegó a México huyendo de la Guerra Civil Española. Como todo buen extranjero en México, hizo fortuna a costa del malinchismo que aún impera en este país. Además, el bisabuelo era una especie de Pedro Páramo, en el orden de que algunos habitantes de Pachuca comparten su origen con mi abuelo aún sin saberlo. Su madre, si mal no recuerdo, una india de la huasteca hidalguense, una mujer cristiana bautista con férreo carácter, mala cara y cabrona (todo ello dicho con mucho respeto). Mi abuelo siempre adoró y procuró a su madre. Una anécdota que me han contado es que la bisabuela no dejaba entrar a nadie a su casa si no era previamente invitado. De lo contrario, los advenedizos eran recibidos y atendidos en la puerta.

Honestamente, no sé cómo estuvieron las cosas, pero supongo que tras algunos pleitos intestinos en el seno de su familia, mi abuelo los mandó a la chingada, con respecto a depender económicamente de la cada vez menor fortuna de su padre (misma que se le iban al bisabuelo en viejas y en apuestas) y se puso a trabajar en las minas. Tras una historia particular, digna de ser representada por Dolores del Río y Pedro Armendáriz y dirigida por Emilio “el Indio” Fernández, mi abuelo conoció a mi abuela y se la llevó a su casa. Desde ahí selló su destino: mi abuela se quedó con él hasta el día en que murió.

Mi abuelo trabajó en las minas, como ya lo he mencionado, luego trabajó en autotransportes, y finalmente en la línea de Autobuses Flecha Roja. Gran parte de su vida se la pasó en la carretera, viviendo un sinnúmero de aventuras.

En las semanas previas a su muerte, le daba por platicarme sus vivencias, por respeto a su memoria y a los ojos sensibles de quien pueda leer esto, he de decir que el señor se la pasó muy bien en su paso por esta vida. Muy bien hasta que la vida misma le comenzó a cobrar facturas. Sin embargo, un coágulo cerca del cerebro a causa de un golpe en la cabeza, dos infartos, la sustitución de sus arterias por unas de plástico, un derrame cerebral y la profunda tristeza de verse cada día más viejo no pudieron con él en sus 85 años. Finalmente, fue la suma de todo eso lo que le llevó a su desenlace.

Pero el viejo se fue bien. Se fue tranquilo, si no feliz. Se fue llevandóse a cuestas el amor de una familia que lo ama y lo admira.

Los últimos 10 años de su vida fueron decisivos para él: quizá se pudo haber ido antes, pero se aferró a la vida por el amor a su familia: Era un fanático del beisbol y del box. Cuando chico, me sentaba a su lado a ver los juegos de beis y él me iba explicando lo que sucedía en la pantalla del televisor. Mi niñez estaría incompleta sin rememorar las noches sabatinas de box en la televisión. Más recientemente recuerdo que cuando ponía mis discos de jazz, el abuelo se venía a sentar a mi lado con una gran sonrisa y me decía que a él también le gustaba la música de negros. Se quedaba unas cuantas melodías y después se marchaba, antes de que la abuela viniera a buscarlo y a llevárselo para darle de comer o para ver el noticiero. Tuve la fortuna de que fuera testigo de mi boda y de que conociera a mi esposa e hijo. Estaba orgulloso de que mi bebo llevara su nombre (Yo también lo llevo con orgullo). No fueron pocas las ocasiones en que los ví jugar: mi bebo con su año y pico y el bisabuelo que lo miraba con tal amor que no podía evitar llorar de felicidad mientras interactuaba con él. Cada vez que mi hijo le daba las buenas noches y le tocaba las arrugas de su cara para darle su beso, el abuelo soltaba unas lágrimas de alegría que provocaban nudos en la garganta de tanta emoción.

Aún se le extraña mucho por acá. Cada vez que se le recuerda, invariablemente mi madre termina soltando una lágrima. De alguna forma, yo me siento tremendamente tranquilo al respecto.

Yo creo que en verdad ya estaba cansado. Casi todos sus hermanos y sus amigos ya se le habían adelantado. Cada llamada o visita a Pachuca le significaba saber de una partida más, y eso le daba mucha tristeza.

También estoy seguro de que mi abuelo decidió reunirse con sus seres queridos antes de que comenzara a deteriorarse su calidad de vida debido a los padecimientos propios de su edad e historial clínico. Yo estuve con él en sus últimos momentos y sé que se fue en paz: Me encargué de que se fuera sabiendo que lo amamos, le agardecí que fuera mi abuelo y todo lo que me enseñó.

Últimamente le he echado mucho de menos. Lo curioso es que ha sido hasta ahora. Sin embargo no me inquieta extrañarlo. Siempre fui de la idea de comportarme bien con los abuelos para no arrastrar remordimientos cuando no estuvieran aquí. Me funcionó con mi abuelo paterno. Y también ahora con el abuelo materno.

Hay tantas cosas que quisiera escribir al respecto de mi abuelo, sin embargo creo que basta con mencionar que fue una persona muy importante en mi formación personal.

Gracias abuelo por haber estado con nosotros.

Descansa en paz.

viernes, 5 de marzo de 2010

Malos tratos

El pasado 25 de Febrero murió mi abuelo materno. Mis padres, previsoriamente, habían adquirido un lote en Parque Memorial para cuando murieran mis abuelos. Resulta que Gayosso compró o se adjudicó el cementerio mencionado. Cuando mis padres compraron su espacio, el vendedor les llevó incluso hasta el lugar donde se supone que estarían las tumbas. Bueno, a Gayosso eso le valió madres y no respetó ubicaciones. A mi abuelo lo enterraron a donde a la administración de Gayosso se le pegó su pinche gana. Además cobró una lana sólo por abrir la fosa. Y para acabarla de joder, cobró algunos miles de pesos por hacer mal el trámite del acta de defunción. Gracias a esa cagada que hicieron los de Gayosso, hay que hacer un juicio de corrección de acta de defunción. Se supone que esta empresa de enterradores ya lleva un rato dedicándose a las pompas fúnebres como para estarla cagando. Lamentablemente, no deja de ser visto como un negocio, y ahora peor, como un macnegocio en el que no se respeta ni la identidad ni a los dolientes. Porque además metieron la nueva onda de poner lápidas compartidas con el difunto de atrás.

Conozco a mi abuelo y sé que le vale madres lo que le pase después de muerto. Lamentablemente a los que se quedaron en este plano existencial no. Además, no se vale que por ser administración nueva, Gayosso se pase por los huevos los tratos hechos antes de su gestión. Ahora venden paquetes murtuorios en cajitas felices.

Ni pedo, estos son los tiempos que nos ha tocado vivir.

lunes, 13 de julio de 2009

Ad infinimum (algo así como "al ínfimo")

Una de las cosas que parece que más me ha ganado en los últimos meses es la inactividad. Inactividad que me ha estado acabando las ganas y el alma. Inactividad que lo único que hace y logra es que me crezca la panza y me lleve la tristeza. Eso de no hacer nada me está llevando al colapso. Lo peor de todo es que no es fortuito, tengo "apoyo" de casa. Así es, sin afán de quejarme, tal pareciera que estar en casa checando freelances y cosas parecidas es sinónimo de estar disponible para cualquier tarea casera. "Al fin que no estoy haciendo nada". De esta manera todas las ideas que tenía para hacer ilustración y escribir ficcioón y hacer guiones o grabar algo se han ido por el caño. Porque es inadmisible para la dinámica familiar que yo me la pase pegado en la máquina sin hacer "nada" útil.

Peor aún es el sentimiento de "pérdida" de mi parte cuando veo las cosas maravillosas que hacen otras personas y dejo aquí algunos ejemplos:


Que en verdad son excelentes ilustradores, fotógrafos, escritores y artistas en general.

Pero a cambio de eso, ya me sé los nombres de todos los Backyardigans y los de Hi-5 y me sé de memoria la programación de Discovery Channel (ya que mi mujer y mi hijo no ven otra cosa). Sé cuando mi bebé está feliz, cuando está enojado, cuando está de cabrón... Tengo un hijo enooorme al que amo y al que adoro.

Si, esa parte del padre de familia la tengo cmpleta, plena... pero la parte del bohemio, del que escribía odas a la mediocridad y a la vida diaria, al que hacía metáforas rebuscadas y creaba historias de la nada, a ése lo siento atrapado, encabronado y decepcionado. Dejé de dibujar en cualquier medio y dejé de pensar en historias para hacer mis guiones y mis cortometrajes en video. O animación. Es más, ya no puedo ni ver las pelis que antes me gustaban. Porque ahora sólo puedo ver el cine que se puede ver y disfrutar entre "dos". Tampoco puedo leer lo que antes leía, en pos de dedicarle tiempo a la relación.

Sé que el matrimonio y la paternidad no son la muerte del artista. Tengo el honor de conocer a BEF y él es un gran ejemplo de ello.

Pero nomás no encuentro el equilibrio a esta situación.

Si alguien sabe y me la comparte. con gusto les haré caso.

miércoles, 3 de junio de 2009

The whole of the moon... o ¡Qué tiempos éstos y aquéllos don Susanito!

Tal pareciera que la replanteación de mio existencia al llegar a la micha de mi 35 años no ha dejado de perseguirme. Por un lado, recién acaba de pasar un evento en Radio Ibero donde se homenajeó se recreó a Rock 101. Y a pocos días después, gracias al arribo de Metallica, el metal se está poniendo de moda otra vez en los medios masivos.

Con Rock 101 aprendí que había algo más allá de la Magia Digital del 96.9, y del High Energy de 103.3. Descubrí que el rock iba mucho más allá de los videos de Van Halen y de Twisted Sister, aprendí que detrás de The Wall, había una ideología de reflexión acerca de un evento histórico social y una posición política al respecto, mucho más allá de ser una mera rola que me asustaba de chiquillo. Rock 101 me enseñó que había un gran marco referencial tras lo que escuchaba a través de su frecuencia.

Rock 101 me enseñó a ser alternativo, aún antes de que se popularizara el término al principio de los 90's con el grunge y sus derivados musicales. Era un lugar mágico que me mostraba un mundo inexplicable y nuevo, a pesar de cubrir una cuota de años no limitada a lo que había nuevo o de moda. Muestra de eso es que disfruté mucho de Rush o de Jetrho Tull, completé mi etapa de adicción a The Doors con Deep Purple; conocí que había algo más allá del rock pop e inocuo que estrellas de los 80's nos presentaba como lo último y descubrí que Peter Gabriel tocaba más cosas que Sledge Hammer, que Genesis no era sólo el escaparate de Phill Collins y que tuvo su etapa progresiva. Gracias a Rock 101 supe que Cher tuvo colaboraciones en rolas rockeras con Meat Loaf.

Rock 101 me daba la sensación de seguir siendo rebelde, de seguir gustando del rock en todas sus manifestaciones y de ser rebelde al mismo tiempo. Yo contaba con 11 o 12 años por aquél entonces. Me sentía que había crecido en ngustos musicales, no sólo por conocer música que mis compañeros ignoraban que existía, sino por saber de fondo de dónde venían esas rolas.

Antes de que hubiera un boom del Rock en mi Idioma en 1988, ya sabía de algunos grupos mexicanos como Ritmo Peligroso o los sempieternos Botellita de Jerez. Javier Batiz y carlos Santana no eran nombres desconocidos para un puberto de mi edad. Ramoncín, Rosendo y Joaquín Sabina ya eran coreados por mi o tarareados al menos, cuando mis compañeros de clase se sentían conocedores al mascullar la letra de la novia pechugona.

The Cure y Depeche Mode me significaban no sólo las dos corrientes opuestas de gustos de niños fresas de 1987. Para ese entonces ya me sabía la secreta relación que había entre Robert Smith, Gustavo Ceratti, Bon Lara y Saúl Hernández.

Jamás había ido a un hoyo funky, por no tener la edad para hacerlo y los medios, pero me enteraba de las tocadas fresas de grupos One Hit Wonder en el Margo y en el Rock Stock.

"Me quieres cotorrear" de Kenny y los eléctricos era una vieja conocida para mí cuando la programaban perdida en las tardeadas del News o del Magic Circus, entre "Lobo Hombre en París", "Perdido en mi habitación" y la versión de "Lily Marlen" de Olé Olé.

El Chiringuito era uno de los programas que más disfrutaba. Al igual que su estación hermana, Espacio 59 y su posterior conversión en Radio Alicia, primero frecuencia, después el programa de las dos de la tarde en 1992.

Durante mis años de prepa, escuchar Rock 101 me alienaba y me daba ventaja sobre el conocimiento de rock y metal que tenían mis cuates. Uno de ellos me dijo que escuchaba una estación de hippies... el otro me tachó de chavo new wave (¡en 1990!) por haberme descubierto escuchando rock progresivo en 101.

Aún en los primeros años de la carrera universitaria, no fueron pocas las noches que me sorprendieron haciendo tarea y escuchando a Clauzzen en Rock 101 Vestida de Mujer. "Al otro lado del espejo", llenaba los huecos de mis martes por la noche con su rock lisérgico. Juan López Moctezuma me daba la bienvenida a la vida nocturna con su "Jazz Vampiro" y sus saludos al pollito... Precedido los lunes por la "Argonáutica" del maestro Soler.

Rock 101 estuvo ahí cuando comencé a escribir mis primeras historias de terror y las de amor, visto desde la distorsionada visión que tengo del mundo. No fueron pocas las ocasiones en las que la música ahí expuesta me inspiraba a escribirle sentidas y emocionales poesías calenturientas a la Dulcinea en turno. O las veces que me acompañó en momentos duros o de solaz y esparcimiento con los otros alienados que la habían descubierto o la iban descubriendo al igual que yo.

El Paso 67 que me acompañaba en las mañanas al llegar a la UAM-Azc. Cómo olvidar a Abel y sus "cuatreros fantásticos", herederos directos de la Puertita Antiradio. Las charlas de cine de Jordi (Soler) y el Flaco me hicieron buscar y rastrear al menos tres muestras internacionales de cine y darme cita con mis cuates en el Pecime.

En su última etapa, Los Cuernos de la Luna y la Gaveta 12 hicieron de sus Aquelarres, los puntos de encuentro etílicos y literarios entre el clan de amigos. Mi más nutrida producción literaria se dió gracias a esos dos programas de radio.

Sumamente feliz fui el día que conocí a Clauzzen y a Lucila Zetina en una MeCyF. También ahí conocía a Iñaki Manero. Ese día iba con mi cuate Lizardo y fuimos a la premiere de Utopía 7. La última película donde actuó Claudio Brook (una pista de quién era: ¿ubican al villano ruco de "La invención de Cronos"?).

Gracias a ellos disfruté como nunca a Santa Sabina, Radiohead, Lou Reed, U2, David Bowie, Morrisey, Sisters of Mercy, Gitane Demonae, Cristian Death, Pulp, incluso a The Prodigy y Smashing Pumkins. Es curioso, pero cada que escucho Evil de Interpol, cualquiera de los Arctic Monkeys y sobre todo Float On de Modest Mouse, pienso que fueron rolas que bien pude haber conocido en Rock 101 sin pedo alguno, si aún existiera.

En fin... puedo decir que viví mi propia versión y estilo de vida al modo Rock 101 desde 1985 (año en que lo descubrí) hasta su desaparición en 1996. De menos 10 años con una actitud que crecía conmigo.

Por otro lado, gracias a Metallica y, anteriormente, el Guitar Hero, ha regresado el metaaaaaal a los medios masivos. Así como hace algunos meses fue el deleite de la Radioheadmanía y por doquier los escuchabas, ahora no sólo escuchas al grupito de Hetfield, sino que el abanico del infierno se ha abierto de manera brutal. Lo cual agardezco mucho.

He de confesar que no conozco todo el metal que existe, pero al menos el espíritu y la actitud se tratan de rescatar... quizá edulcorados a los tiempos actuales y de acuerdo a la apatía que embarga a la gente de estos tiempos.

Pero escuchar metal me detona a mis años de prepa, cuando me podía comer el mundo a pedazos sin siquiera masticarlos, y cuando el momento más metalero al que podía aspirar era a atascarme de horas enteras de chelas, habanos cubanos y videos de conciertos de Kiss, Motley Crüe, Guns'n'Roses, Van Halen, AC/DC y Judas Priest. Todo ello en el refugio ofrecido por mis cuates de la hermana república de Coacalco, "el cuchillo" y "el miraro".

En menos de una semana el pasado me ha invadido en muchas maneras, y por lo que veo y oigo... todavía falta un poco más. Esto me replantea. Me renutre. Me reinventa.

Sólo necesito disfrutarlo ya agradecer por ello. Porque sé que nada fue una alucinación mía. Sé que realmente existió. Y yo estuve ahí...

Sea pues.

viernes, 29 de mayo de 2009

Another blast from the past...

El día de ayer que salía de dar mis clases de Potoshó para personal que trabaja en nuestro H Senado de la República, caminé hacia el Paseo de la Reforma y, mientras esperaba mi pesero, un automóvil se me acercó. De simple inspección me pareció que el conductor quería que le diera alguna instrucción o que le aclarara alguna dirección, dada mi habitual indiferencia hacia los extraños lo ignoré olímpicamente hasta que noté que buscaba hacer contacto visual con insistencia. Total que no resistí la curiosidad, así que me acerqué. La sorpresa fue muy grata, se trataba de un ex-compañero de trabajo al que hacía casi 10 años que no veía: El buen Rubén.

Cada vez que escucho música electrónica o que veo que se hace referencia al "Colmillo", me viene a la mente el buen Rubén y mi ex-jefe Espiridión. Gracias a ellos, conocí a grupos como Olive y a dj's como los Pauls, Oakenfold y Van Dyke. Eso sin olvidar que también gracias a ellos pude revalorar a un grupillo noventero llamado Dee-lite.

De Rubén recuerdo un detalle muy simpático cuando estaba trabajando con él y Spiri, en alguna ocasión la novia que tuve en turno me cayó de improviso al trabajo y me llevó de comer unos chiles rellenos que me había preparado con sus manitas y su más profundo amor. He de confesar que tal platillo para nada figura en mi top de comida. Total, que a la hora de la comida miré con tristeza el toper con los chiles rellenos que no me pensaba comer, y noté que Rubén no había llevado comida... así que le pregunté acerca de lo que planeaba comer... él me dijo que iba a encragar una torta... así que de inmediato le sugerí que si intercambiábamos nuestra comida, que él me comprara una torta y yo le ofrecía los chiles rellenos que me habían preparado. Resultó que aceptó gustoso el intercambio.

En esa ocasión todos fuimos muy felices: Yo me comí una super torta, Rubén disfrutó de una comida casera hecha con amor, y mi entonces novia recibió los elogios de mi amigo a sus esfuerzos culinarios, a través de mi boca y agradecimiento.

Ahora que lo ví, le ví en una gran forma y con mucha desenvoltura. Me agradó mucho verlo. Para poder platicar un poco, Rubén me ofreció un aventón, dado que a donde yo me dirigía estaba en su ruta. En ese breve trayecto, nos pusimos un poco al corriente. Al despedirme de él, le dije que me sentí afortunado de haberlo reencontrado. Y fue cierto. Quizá movido un poco por el ego, me agradó encontrarme a alguien del pasado a quien le dió gusto verme. Y eso me hace sentir afortunado. Me da gusto que la vida trate bien al buen Ruben. Amí así me lo pareció y deseo de corazón que así sea.

Hoy al medio día, mientras esperaba a mi esposa afuera del consultorio de su doctor, mientras me deleitaba todavía con el "9 Aquitania" de Jordi Soler, me sorprendió mucho ver que una mujer se acercaba a mí diciéndome que me conocía. Tal pareciera que mi memoria visual es mejor que la de los nombres, dado que recordé el rostro, pero no el nombre... Se trataba de Magda, ex-compañera de la universidad. De igual manera, me sorprendió mucho ver la emoción y la sorpresa en su rostro al verme. A pesar de haber compartido en pocas ocasiones los ejercicios y las tareas con ella y con otros compañeros, el recuerdo que se conserva de aquellos días es bueno y apreciado. Cuando mi esposa salió de su consulta, de inmediato las presenté y me dió gusto compartir un poco de mi pasado con mi presente. Con Magda, y con otras compañeras más, trabajé todo un trimestre en la materia de diseño de escenarios teatrales y de displays. En ese trimestre nos tocó una huelga de aquellas que los del sindicato de trabajadores de la UAM-Azcapotzalco nos tienen acostumbrados. Si mal no recuerdo, un gran talento de Magda era trabajar el papel maché, dado que sus padres tenían un negocio de piñatas. Eso nos ayudó mucho al momento de trabajar nuestras maquetas.

De alguna manera, tanto a Rubén, como a Magda, los traté tangencialmente en su momento. Y aunque quizá en ese entonces no formamos una relación sólida de amistad, veo que prevalece el compañerismo y que los buenos recuerdos dejan una grata percepción en ambos sentidos, de ellos hacia mí y de mí hacia ellos.

En dos días reecontré a dos personas que jamás imaginé volver a ver... Y me dió gusto verlos. Honestamente, me siento afortunado por ello.

Sea Pues.

lunes, 25 de mayo de 2009

Nomás así salió esto...

No estoy de humor para soportar una pendejada más. Sea mía o de quien sea. Sin embargo, sé que eso será casi inevitable en las inmediaciones de este momento. De algunos días para acá he descubierto que estoy irritable y soy material fácilmente encabronable. He hecho un examen un poco más a conciencia y he descubierto, muy a mi pesar, que tal irritabilidad se deriva de una insípida depre que ando arrastrando. Lo cual me pone en una posición mucho más encabronante, dado que dicha depre viene de una cadena de decepción casi continua desde unos meses para acá. Honestamente, me está costando mucho lidiar con esa cadena de pendejadas. El gran problema en todo esto es que ya no veo ni cómo resolverlo. Y es que el pedo no es que me hayan dado fuego en el trabajo en febrero, ni que mi inmediata panacea fuera sólo un vil paliativo laboral y que por el momento ande como perrito buscando dueño en entrevistas y envíos de currículums a lo wey... nop el pedo es más intrínseco... y eso me molesta mucho más... me decepciona y me desanima. Y lo peor es que parece que la espiral está creciendo y no le veo fin.

Me desanima. Me encabrona. Me pone mal.

Y parece que si siguen las cosas así... terminaré mandándolo todo a la chingada.

La neta, qué mal... muy mal por mí. Pensé que ya había superado estos estados de ansiedad. Esta estúpida necesidad de gritar y expresar mi desconcierto y mi inconformidad de esta manera. No importa. Simplemente ya no puedo guardarlo.

Me tiene bloqueado. Vacío. Y al mismo tiempo hasta la madre. Me hago falta yo. Y no me hallo.
No me hallo.

Bull Shit.

viernes, 17 de abril de 2009

Tres días con BEF

Los pasados martes 14, miércoles 15 y jueves 16 de abril, tuve la oportunidad de tomar un Taller de introducción al comic impartido por BEF, a quien sólo había tenido la oportunidad de conocer por medio de las letras y algunos de los trabajos gráficos que publicara en la web.

He de comentar que la experiencia fue muy grata. Que si hay algo que BEF transmite es mucha tranquilidad y confianza. Hacía mucho que no me acercaba al proceso creativo que implica un comic, y este curso-taller me ha dado nuevos bríos para retomar lápices y papel y comenzar a practicar mi tan oxidada habilidad para dibujar.

De alguna manera, no soy fanático de andar fastidiando a las personas destacadas, con cosas como fotografías, autógrafos, o circunstancias parecidas. No es mi estilo, y es mi muestra de respeto hacia ellos. En esta ocasión hice una excepción y me atreví a solicitarle a BEF un sketch rápido con dedicatoria. Muy amablemente me obsequió un dibujo de su dinosaurio favorito. En breve lo escanearé y lo pondré aqui.

Regresando a lo que me dejó este taller:

  • Veo que hay mucho talento allá afuera... el chiste es dar con ellos y motivarlos a seguir adelante.
  • Siendo francos, creo que hay que medirse el pito constantemente con uno mismo, poniéndose metas perfectamente alcanzables y mesurables, para ver la evolución propia.
  • Nadie va a estar a nuestro lado echándonos porras, más que nosotros mismos.
  • Si uno mismo no cree en su propio proyecto, nadie más lo hará.
  • No basta con tener talento... hay que pulirlo y eso implica muchas horas nalga sin excusa ni pretexto.
  • Hay que tener los suficientes huevos para saber nuestras propias limitaciones, y tenerlos más aún para sortear esas mismas limitaciones y salir adelante.
  • No hay proyecto pequeño.
  • No hay ideas pendejas. Sólo ejecutantes pendejos.
  • Recuperé una sensibilización que creía perdida acerca de lo que era el comic y el proceso creativo en general.
  • Los Sanchingones no nacen, se hacen.
  • Se vale ser ignorante, humilde y perceptivo. Al menos así te abres para poder aprender de los demás.
  • Se siente muy chingón volver a dibujar por gusto y no por encargo.
Por otro lado, y retomando una frase que dijo BEF durante el taller, "si juntara todos los libros que he querido (o debido) leer, llenaría un estadio." Tengo muy abandonados a mis oclayos y a mi cerebro.

Finalmente, agradezco mucho el haber pasado por esta experiencia, quizá en apariencia inocua, pero muy importante e impactante en mi vida. Gracias por tu tiempo y disposición BEF. Gracias a las personas del Centro Cultural España que hicieron que este curso fuera posible. También le agradezco a los compañeros que asistieron al curso-taller, dado que sin ellos, no tendría la retroalimentación que recibí.

martes, 10 de marzo de 2009

Distancias

Tal pareciera que este 2009 es un año lleno de retos y cambios constantes... me lo imagino como una maquinaria de reloj que va dando vuelcos a los engranes sin parar. Nunca ves un día igual al otro y diario te estás adaptando a nuevas circunstancias. Como quien dice, este año me ha traído en chinga violenta y constante. De alguna manera, tal chinga no me ha permitido establecer una rutina que me coloque en una situación cómoda o ni siquiera lo más remotamente estable.


Esto ha traído como consecuencia un desajuste en mi humor y en mi organismo. A menos de 50 días de transcurrido este año, de iniciar como una espesa nata inamovible, se ha convertido en un constante flujo de eventos y sucesos que me han llevado a alterar hasta la más mínima circunstancia cotidiana en mi vida.


Hasta hoy el recuento de los hechos ha sido el siguiente:
  1. Mi hijo ha comenzado a decir palabras sueltas.
  2. Mi hijo ha comenzado a hacer sus "solitos".
  3. No he pasado más de una semana en nuestra casa (obvio, mi familia tampoco, nos la hemos pasado de casa en casa).
  4. Me he mudado de base más de tres veces.
  5. En menos de 10 días cambié de trabajo.
  6. Mi esposa ha cambiado su "status quo" de ser la hija o la esposa a ser la administradora de prácticamente tres familias.
  7. He recorrido viejos lugares con nuevas caras.
  8. He conocido a un nuevo equipo de trabajo.
  9. He pasado por varios estados de ánimo en muy poco tiempo (en un sólo día: ira, depresión, animosidad, alegría, ansiedad, desesperación).
  10. Estoy por iniciar un nuevo cambio en mi rutina diaria.
  11. Compré una laptop (yo practicaba la política de que en casa "nada de computadoras ni nada de internet, el tiempo de casa es tiempo de la familia")
  12. He visto "desvanecerse las barreras de convivencia familiar" entre grupos rivales. En tiempos de crisis, la unión hace la fuerza.
  13. En mucho mucho tiempo, es la primera vez que no me siento que piso sobre suelo firme. Pero tampoco me afecta.
  14. Casi a diario combato con mis tendencias a tener el control de toda la situación. Simplemente no hay situación.
  15. He tenido que dejarme fluir. (y mucho)
  16. He visto que algunas distancias físicas han reducido ciertas distancias emocionales.
  17. En mucho tiempo, he extrañado personas.
  18. Recorro a diario la ciudad de México de Nororiente a Sur, de ida y vuelta.
  19. He descubierto que sigo pensando en recorridos en base a cuadrículas y líneas rectas.
  20. Me han dicho que aparento no darle importancia al dinero. Cuando ha sido en este tiempo cuando más lo he cuidado y aún así he visto cómo se va como agua entre mis manos.
  21. Con relación a lo anterior, he estado leyendo mucho acerca del cuidado de los recursos y sobretodo en la forma de hacerlos rendir. Hasta el momento, no he podido sentarme a planificar gastos con mi esposa, pero lo haré.
  22. A pesar de que ando en chinga violenta... y que cargo un cansancio de la "Vertiz", no me desanima iniciar cada día y hacer lo que tenga que hacer, ni recorrer las distancias que recorro.
  23. Desde el principio, y ahora lo sostengo más, he creído firmemente que mi salida del CDI ha sido lo mejor que me ha pasado en el último año. Quizá si hubiera seguido ahí, hubiera muerto literalmente.
  24. Por el momento no hay 24.
  25. Ni 25.

Hasta el momento es lo que ha pasado. Grosso modo.

Abur.

martes, 27 de enero de 2009

Calamo Currente

Honestamente, me sorprende sobremanera el hecho de que soy padre de familia. Mi hijo está por cumplir su primer año de vida y aún me sigo sorprendiendo cada vez que lo veo. Hace algunos años atrás ni siquiera me hubiera imaginado que tendría tal honor de ser padre. Tal responsabilidad hace que se me hinche el pecho de gusto y de gran felicidad.

Se me hace extraordinario ver a mi hijo y tenerlo entre mis brazos, ver que se mueve, que busca, que sigue con la mirada el mundo que también quisiera comerse con los mismos ojos, y con todos sus sentidos en general. Me parece una experiencia nueva cada día. Una experiencia que se trasciende al mero hecho de tener que alimentarlo, y que cambiarle el pañal, y tener que cuidarlo para que no le pase nada desagradable, y anexas.

Amo a mi hijo. Amo a mi esposa y le agradezco infinitamente el hecho de ser la madre de mi hijo. A ella le juré amor eterno en el altar. Y también le confirmé mi compromiso en el registro civil. Ella es una gran mujer a la que amo y con la que disfruto mucho compartir mi vida día con día. Es la cantidad exacta de amor, comprensión y ternura (entre otras muchas otras cosas hermosas)que necesito a diario para poder funcionar. Ambos estamos aprendiendo a crecer como seres humanos. Y ahora que somos padres, creo que nos hemos graduado de algún tipo de primera fase. Y es con esta mujer que amo con la que he engendrado a un ser maravilloso que es mi hijo. Yo sé que cada padre verá a su propio vástago como lo más hermoso que haya admirado en toda su vida y sé que también hay blogs, lugares y conversaciones en las cuales miles de padres se gastan el vocabulario, el lenguaje, los idiomas en alabar y presumir a sus retoños, quizá con este post, me sumo a ese conjunto de personas... y para ser francos, no es algo por lo que me pueda sentir avergonzado. Al contrario, estoy muy orgulloso de ello.

Y estoy maravillado... mucho. Amo a mi hijo. Me gusta abrazarlo, jugar con él, sentirme parte de su desarrollo como persona, de su crecimiento intelectual, motriz, emocional, y demás. Siento una gran responsabilidad al respecto. Siento también un gran miedo a poder decepcionarlo algún día. Lo miro y me miro a mí mismo en él. Es un hecho comprobado que me puedo pasar horas mirando su fonto sonriente. También es un hecho comprobado que a veces no puedo comunicarme como quisiera con él y eso me frustra y me desespera. No quiero que exista ninguna barrera de comunicación entre nosotros. Eso sería algo muy triste y, quizá, devastador para mí.

Yo sé que realmente no existen escuelas para ser padres de familia, pero creo que hasta el momento tanto Tania (mi esposa) como yo lo hemos estado haciendo bien. Me esponjo como mantecada de comercial de tv cada vez que lo llevamos a su revisión periódica con su doctor y nos dice que el desarrollo de Mateo es satisfactorio. Me siento como si nos pusieran una estrellita en la frente por ser buenos padres. No quisiera que eso dejara de ser nunca. Sé que en algún momento de la vida, por el bien del desarrollo de todos en la familia, cada quien tendrá que seguir sus propias actividades y obligaciones, y no quiero que existan distractores que me impidan darle seguimiento a su crecimiento y aprendizaje. Quizá esa sea la parte más emocionante de ser padre de familia: sabes que lo serás por el resto de su vida.

Actualmente, soy el orgulloso padre de un bebé muy sonriente. Y quiero ser el padre de un hombre muy feliz. Sé que mucha de esa chamba le corresponderá a Mateo en el resto de su vida, de acuerdo a sus decisiones y a sus actos; pero creoq ue tanto Tania como yo tenemos la responsabilidad de darle las bases para que esas decisiones estén orientadas de acuerdo a que él busque su propio bienestar.

Quizá esta idea de ser el padre ideal sea una mera expresión de un gran egoísmo de mi parte, quizá sea porque en cincuenta años me quiero ver como un abuelo coqueto que aún le dé un par de nalgaditas de complicidad a su esposa y que espere ansioso la visita de sus hijos y nietos para poder disfrutar con ellos de una comilona dominical y de una tarde de cine casero (sea en el formato que sea, pantalla de plasma, holográfica, conexión neural, o lo que sea que exista en ese momento). Deseo ver nietos felices y un hijo con una vida plena y una mirada de satisfacción al mirar a sus padres y a sus propios hijos. Deseo un hijo que esté orgulloso de sus padres y de sus abuelos. Que sea capaz de hacer su vida y de tomar sus decisiones que lo lleven hasta la última consecuencia del cumplimiento de sus sueños, sin olvidar que, al final del día tendrá un hogar que lo reciba con los brazos y el corazón abiertos. Deseo un hijo que no tenga miedos ni se imponga límites, que siempre tenga metas alcanzables y posibles. Deseo estar toda su vida presente y ser un buen referente para él. Y quizá parezca disco rayado, pero... amo a mi hijo.

Yo soy un hombre que gusta de andar de pata de perro, por aquí, por allá... era una rata de ciudad que siempre andaba en busca de una cafetería dónde pasar un buen rato charlando con los amigos o disfrutando de la lectura de un buen libro. Amante de las artes y siempre en busca de nuevas formas de inspirarse para crear nuevos mundos y plasmarlos en papel, imágenes en movimiento o en pixeles. Quizá por el momento no tenga mucho contacto con esa parte de mí, por ahora soy un padre de familia cuya máxima ilusión al terminar el día sea estar en casa con su mujer y su bebo. Ahora soy un ratón de casa. Pero uno muy feliz. Realmente no hay lugar donde quiera estar que no sea en la compañía de mi esposa e hijo.

Quiero comenzar a leerle a mi hijo. Sólo me quiero esperar un poco a que entienda un poco mejor lo que le lea. Quiero heredarle el gusto que tengo por los libros y la lectura, las artes en general. No quiera que sea un clon mío, ni mucho menos, pero sí que tenga las bases para que pueda tomar sus propias decisiones.

Ser padre es una sensación muy extraña para mí, me siento como si la vida me hubiera encomendado una misión muy importante, como si me hubieran premiado, como si tuviera en mis manos un poder muy grande... no lo niego, esta sensación también me asusta, pero muy dentro de mí y, con el apoyo del amor que nos tenemos Tania y yop, no dudo que podemos llevarla a cabo bastante bien.

Algo que me resulta totalmente hermoso es cuando mi hijo se acurruca en mis brazos y se duerme mientras lo cargo. Quizá aún no podamos comunicarnos del todo bien, pero esa se me hace que es la muestra de amor y de confianza más palpable de su parte hacia mí. Un detalle más que me gusta es que cuando me llego a quedar jetón en la cama junto a él, invariablemente él mueve su cuerpecito hacia le mío en busca de calor y protección. Hasta donde yo sabía, la única persona que hacía eso también era mi esposa. Eso me encanta.

Amo a mi familia. Amo a mi esposa. Amo a mi hijo. Me siento afortunado de tenerlos. Y no quiero decepcionarlos nunca. Agradezco a la vida, la vida que llevo, la vida que tengo. Gracias.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Vamos a bailar slam, pero sin perder el glam... ¡todos vamos a rockear en esta navidad!

Estas fechas (diciembre y sus navidades) son un gran pretexto para que el inconforme que todos llevamos dentro se ponga más a la vista... Tal pareciera que ser feliz, o simplemente estar alegre, en estos tiempos (si, estos tiempos presentes, no sólo diciembre y sus navidades) es sinónimo de estar afectado de las facultades mentales o de no estar inn, o simplemente de pasar ante la opinión del grueso de la población como un reverendo idiota. Son tiempos de crisis y de recesión económica, al menos a mí en ese rubro no me ha ido como lo esperaba, en el súper las cosas cada día están más caras y de peor calidad... y puedo agregar aqui una gran cantidad de motivos por los cuales uno puede estar más verde y amargado que el Grinch y aún así, con la debida actitud, pasar como una persona "cool"(era).

El hecho es que la felicidad o alegría decembrina no siempre depende de lo que puedas adquirir en estas fechas, o de lo que poseas... pero sí requiere mucho de la actitud propia hacia las situaciones en particular. Este fin de semana podría decir que me pasé una prenavidad muy rockera, simpática y alegre en compañía de mi esposa y mi hijo.

Si hay algo que siempre he disfrutado a lo largo de mi vida es la música. No es que sea un melómano consumado (¿o consumido?), pero lo que sí es definitivo es que la música siempre me ha anclado a lugares y momentos específicos de mi vida que atesoro o repelo, de acuerdo al tipo de circunstancia y de rola.

Este fin de semana, gracias a la magia del iTunes, me pude armar un disco con los éxitos de "las ardillitas de Lalo Guerrero en Navidad" (nuestra versión muy mexicanizada de Alvin & the Chipmunks) y otro más con los EP's de los villancicos de Lost Acapulco y el "Nos vemos en el Invierno" de Moderatto. El resultado fue genial: resulta que a mi hijo le encantan los guitarrazos del Reverendo, Warpig y amigos que les acompañan, así mismo, tanto a mi esposa como a mí nos fue un deleite identificar las rolas y los grupos clásicos del rock que homenajea Moderatto en sus villancicos rockerones. Disfrutamos de esa música mientras terminábamos de arreglar nuestra casita con motivos navideños.

Quizá a algunas personas les parezca una abominación esto de escuchar a Moderatto y mucho más bizarro que los recomiende, pero hay un fanático en mi que ve más allá del maquillaje y las paysadas: tenemos ahí a la mitad de Fobia, parte de la alineación original de Titán y de Microchips, en general, músicos que ya llevan un buen de rato en la escena musical nacional (hablo de México) y que, de acuerdo a lo que les he escuchado, con un gusto musical muy puntual e histórico, mismo que se refleja en este disco. Tenemos el clazicaso del Niño del Tambor con una genial intro y arreglos a lo "we will rock you" de Queen, mismos a los que les hacen otro homenaje en la rola de "Noche de Paz"... "Blanca Navidad" como si la tocara Meat Loaf en los noventas, es decir puedes encontrar no sólo las bromas musicales perfectamente ejecutadas por este grupo, sino que, incluso, puedes identificar épocas de tu vida y mezclarlos perfectamente con esa actitud desenfadada que tuvimos durante los finales de los ochenta y los principios de los noventa aquéllos que en esa época transitábamos por la adolescencia. Más homenajes y referencias musicales que pueden encontrar en esa joyita navideña son: Poison (específicamente Ride the wind en la rola que le da título al disco), la cuenta al estilo U2 en Vertigo, Aerosmith, Megadeath y otros más.

Por otro lado, siempre he sido un entusiasta del surf y del rockabilly, y fuera de algunas canciones sueltas que me había encontrado por ahí de Brian Setzer y su orquesta, no había escuchado villancicos más movidos que los de Lost Acapulco en sus discos "Lost en Navidad" y "Navidades Soleadas", ambos EP's perfectamente disfrutables, bailables, cotorreables y hasta correteables, con geniales interpretaciones de Blanca Navidad, el Burrito Sabanero, Noche de paz, los Peces en el Río y Campanas de Belén, entre otras linduras.

Con respecto a las Ardillitas de Lalo Guerrero, no puedo decir otra cosa a su favor que son una obligada herencia musical y cultural que pienso heredarle a mi hijo hasta que tenga él mismo la decisión de seguir escuchándolas o de mandarme a la goma con ellas (tal como lo hace mi compañera de trabajo Mulizza en estas fechas).

El hecho es que la magia quizá inició con la actitud de esta selección musical, pero el ingrediente más importante fueron mi hijo que se emocionaba y se movía al ritmo de tales piezas musicales y mi esposa con su carita de sorpresa y alegría al reconocer no sólo los villancicos, sino las rolas que se homenajeaban en los mismos. Hubo un momento en que los tres estábamos bailando y saltando, con nuestro slam particular de besos y abrazos. Quizá ese día sea el que más recuerde de la Navidad de este año. Fue nuestro momento más navideño, más rico... el momento en que más nos disfrutamos como familia (ya no en proceso de construcción, sino en proceso de consolidación). Fue un momento muy hermoso, sobretodo por la carita de mi bebo al ver las luces de su arbolito de navidad y los adornos que habíamos colgado en las paredes y en las puertas. A pesar de que los departamentos de interés social son unos huevitos, tratamos de que este huevito nuestro fuera lo más acogedor para sus habitantes y la sonrisa y la alegría de mi hijo al ver los adornos y la ambientación navideña que pusimos su madre y yo con algunos adornos que nos regalaron nuestros familiares, fue más que motivo suficiente para que repitamos el numerito año con año.

Es de huevos este asunto de ser esposo, padre y rockerón al mismo tiempo...

Doy Gracias por ello.

martes, 9 de diciembre de 2008

Give me shelter

En ocasiones, uno llega a estar tan abatido y a sentirse rebasado por los sucesos cotidianos que si no se tienen bien sujetos los huevos, lo más seguro es que se busque un buen agujero en dónde meter la cabeza. Con el avance de las tecnologías, esta situación (la de emular a un avestruz) se vuelve más recurrente, dado que hay mayor cantidad de distractores o "refugios" a la mano: televisión por cable, internet, jueguitos de celular y otras linduras nos ofrecen ese espacio cómodo para nuestra mente amén de mantenernos ocupados "sin pensar" en lo que nos está jodiendo la existencia realmente.

Toda mi vida he sido muy disperso, me aburro fácilmente de las situaciones, de las cosas y de las personas, y cuando de plano algo no me interesa hasta mis sentidos se desconectan. Puedo estar en algún lado o situación sin "estar" realmente ahí. He tenido charlas telefónicas en las cuales sólo afirmo con diversas frases aleatoriamente sin tener ni la más remota idea de lo que me están hablando. Incluso, he llegado a tener la pasmosa experiencia de tener un diálogo con adultos o animales al mejor estilo de Charlie Brown (si le pican a la liga chequen muy bien del minuto 04:41 al 04:47 para que vean el diálogo con la maestra y sepan de lo que estoy hablando). Me ha pasado que hasta dejo de "ver"... de percibir, simplemente me jibo y me voy en espíritu... aunque me quede de puerco presente. De hecho, he notado un creciente desinterés por muchas cosas que me rodean actualmente y recientemente.

Y también mucho desencanto. La sensación no es nueva, de hecho ha ido y venido a mi vida desde siempre. Es una sensación muy familiar… como si estuvieras hora y media de tu vida mirando una película, algo te distrajera y al voltear de nuevo a la pantalla, te das cuenta de que ya no entiendes un carajo de la trama y de plano pierdes el interés por esforzarte para comprenderla. Te enfadas, te frustras… te sientes fuera de ti y te da lo mismo lo que ocurra en pantalla… o fuera de ella.

Decía un amigo, al que denominaremos Sr. López (q.e.p.d.), que “ante el desencanto, el desenfreno”. Pero siendo una persona que va por la vida promulgando la coherencia y la congruencia de los actos con la propia manera de pensar y el asumir la consecuencia de los mismos con la misma altivez que se les comete… pues resulta que soy un patético jodido de mierda que se lo piensa varias veces antes de hacer algo virtualmente espontáneo. Máxime que cualquier jodida consecuencia de cualquier pendejada que llegue a cometer va a tener repercusiones no sólo en mi persona, sino en los seres que dependen de la ecuanimidad de mis acciones: mi esposa y mi hijo. Hace algunos años, una buena amiga mía, que es psicóloga me decía que tengo muy desarrollado el super yo, lo cual hasta este momento me ha parecido una reverenda superchupada, dado que mi percepción del deber ser sobrepasa cualquier concepto que tenga del “querer ser” (ja, ja, ja… esa sí es una mamada). Así, pues vale para pura madre el jodido asunto.

El hecho es que cuando algo me está causando conflicto comienzo a buscar un escape, un refugio, ese “lugar feliz” donde queremos (y podemos) estar cómodos y muy a gusto: eso puede ser estar buscando información inútil en la red, como en la wikipedia, o en los blog que recomiendo y frecuento, o buscando en algunas ocasiones nueva música para escuchar, perdido en miles de "maispeises", o viendo putimil videítos cajetos en "yiutub", pero por lo regular me la paso checando comics electrónicos y buscando libros en línea para seguir leyendo. Y resulta que me pierdo... cuando me doy cuenta se me fué el tiempo... se acerca el deadline de entrega de lo que tengo que hacer y el estrés aumenta. El desencanto se incrementa y el bloqueo mental inicia. Es decir, yo mismo me provoco un caos increíble a mí mismo. Y es que a pesar de hacer lo que me gusta, sigo sin recibir a cambio, el pago justo por mis servicios. Es muy cagado, cada vez me hacen saber en la empresa que necesitan más cosas de las que sé hacer (videos, animaciones) y usan mi trabajo para pararse la nalga en otro lado ante sus superiores correspondientes, pero cuando les hablo de pagos justos de horas extras o de incrementos de sueldo (desde hace dos años nomás me están meneando el dedo en la boca) pos se hacen pendejos y hasta me amenazan de que con esta crisis, le dé gracias al altísimo por tener trabajo, y que antes de hacer una pendejada, que piense en mi familia y que si así está cabrón mantenerla, pues que sin trabajo está mucho más cabrón hacerlo. Ante este panorama, cualquiera se pone apático. Creo yo.

Lo más cagado es que me he puesto a buscarle y por lo mismo que hago aqui, e incluso hasta por más actividades de las que hago actualmente, me quieren pagar la mitad de lo que recibo actualmente, sin ningún beneficio extra. Es en esos momentos cuando veo el anuncio de las estrellas televisas diciéndome que no hay por qué temer a la crisis y hay que seguir partiéndose la madre para salir adelante y me dan ganas de mandarles a chingar a su madre. A ellos y a mis superiores.

Recuerdo que antes de que se masificaran los medios electrónicos, mi lugar feliz era un cuaderno y un lápiz o pluma, y horas y horas de estar escribiendo notas, poemas, ideas, cuentos y hasta novelitas. O bien, ñoñamente, perderme en las bibliotecas buscando información inútil que me sirviera de marco referencial para cualquier otra idea pendeja que se me ocurriera. O bien, bocetar, bocetar y dibujar.

Actualmente, es más fácil consumir y consumir información que generarla. Internet es un gran refugio... vasto y enorme. Un gran lugar para perderse por horas... y horas... y horas...

PD.
Honestamente ofrezco una disculpa para el lector que haya venido a parar aqui. Sé que es una hueva de post este, y que me haya tardado aproximadamente un mes en escribir tales babosadas. C'est la vie.

martes, 28 de octubre de 2008

Phobos y Deimos tomándome la mano.

Creo que si hay algo que nos define bastante bien, son los miedos y las fobias que padecemos. Ambas circunstancias nos pueden afectar de manera gradual en nuestro diario andar por esta vida.


Para homologar términos en este post, consideremos a las fobias como aversiones o repulsiones hacia una cosa, situación o ser (animado o no) en específico. Por otro lado, el miedo es una alteración del ánimo provocado por una circunstancia real o imaginaria. El miedo es una emoción tan primitiva que se ha demostrado que incluso las bacterias y los seres protozoarios también lo padecen. Es una reacción primaria del instinto de conservación. Esto es a grandes rasgos. Si quisieran una visión un poco más clavada al respecto, bien pueden picarle aquí.


El hecho es que me considero una persona con mucho miedo. No es que me la viva asustado todo el tiempo como si fuera Shaggy o Scooby Doo, sino que siempre he tenido esa inclinación estúpida a pensar en automático que algo puede salir mal. Años de desarrollar, sin saberlo conscientemente, una personalidad aprensiva han dado como resultado muchas de las grandes cagadas que he cometido en mi vida. Eso y el desarrollo de una egolatría mal dirigida, con tendencias a sentirme el centro del universo. Para bien o para mal. De hecho, una de mis frases más recurrentes es: "Seguro esto pasa como resultado de la interacción de alguna deidad resentida conmigo". Como diría Mulizza, mi compañera de trabajo: "¡Ezzzo qué!".


Creo que el principal miedo que me cargo es el enfrentarme al rechazo. En segundo lugar, como consecuencia del primero, enfrentarme al conflicto. Odio los enfrentamientos y las competencias por no soportar la idea de obtener un resultado poco favorable hacia mí. Lo más curioso del asunto es que tal actitud me parece programarme para que así sucedan las cosas.


Es patético.


A lo largo del tiempo he logrado que la opinión ajena me venga valiendo una absoluta madre, pero siempre, a final de cuentas, es la percepción propia la que busco que no quede dañada. Y la que a veces más se deteriora. Y todo por el temor, el miedo, el "frik"... A veces creo que ese miedo viene de querer evitar pasar por una experiencia non grata para uno mismo. Ya sea hacer un sacrificio en pos de un beneficio mayor, ya sea limitarse para poder ahorrar para poder tener un fin de semana en la playa, o bien simplemente evitar que nuestra aprensiva personalidad nos haga talco la psique mediante sueños estresantes porque lo que ganamos no es suficiente para cubrir nuestros excesos con la tarjeta de crédito... entre otras cosas...

Algo que siempre he hecho es pensar demasiado las cosas. Malo. Malo porque a veces la pienso tanto que la oportunidad se pasa y ya no puedo aprovecharla. Malo porque tengo una pendeja tendencia a pensar siempre lo peor y en automático me entra el culo de hacer las cosas y me doy por vencido. Malo, muy malo.

Ese mismo temor y miedo a veces me hace subestimar aquello que soy capaz de hacer y cominzo a delegar cosas en los demás. Malo. Malo porque entonces a los demás les importa menos que a mi hacer lo que les he delegado y de plano no lo hacen. Lo cual me permite desplazar la culpa y la responsabilidad hacia otros de porqué no se hacen las cosas. Malo. Malo porque siempre me las he dado de ser muy independiente y aveces parece que no. Ahí es cuando duele darse cuenta de la dura realidad y es cuando viene el miedo de mirarse realmente en el espejo y vernos con nuestros defectos tal cuales son. He de confesar que no siempre es una imagen que puedo soportar mirar por mucho tiempo.

Una de las cosas que más me aterran en la vida es conducir. Todos los día hago mínimo hora y media de camino de mi casa al trabajo. Y por añadidura, tomo un pedazo de carretera para llegar a casa. No me gusta la velocidad. Me impone mucho. Además de que me pone muy nervioso ver cómo lña gente pierde la cordura y las buenas costumbres al momento de situarse detrás de un volante. Todo mundo cree que tiene el derecho de pasar por encima de los demás. Los camioneros, los choferes de transporte público y, en general, los conductores de vehículos grandes tienen poco o nulo respeto por el resto de los conductores. Temo mucho tener un accidente gracias a la necedad o a la falta de consideración de alguno de ellos. Algunos otros conductores, por el hecho de conducir un automóvil caro, creen que pueden cometer la cantidad de tropelías viales que se les ocurra por el simple hecho de poder pagar un vehículo más lujoso. La soberbia y la falta de humanidad se apodera de las carreteras y eso me estresa. Me llena de temor, me mortifica mucho. Quizá, y no niego que sea lo que pasa en realidad, mi percepción de las cosas está ya tan sesgada, que pienso que el resto de los automovilistas me tiene como su blanco principal de destrucción dirigida. Nuevamente agradezco tal percepción a mi personalidad aprensiva.

Lo mismo aplica cuando inicio un nuevo proyecto, pienso en todos los desastres posibles que me impedirán llegar avante y limpio hasta la final consecución de mis objetivos. Por lo mismo comienzo a generar una desidia que me impide comenzar a realizar las gestiones necesarias para llevar a cabo tales objetivos.

Finalmente, creoq ue hay dos miedos que me aquejan con este tipo de actitudes: el miedo al éxito, dado que con este tipo de conductas derrotistas, el primero en ponerme la zancadilla soy yo mismo. El miedo a la mediocridad, que en su manifestación más diabólica me arrastra precisamente hacia donde no quiero dirigirme.

En fin.... A final de cuentas todo se reduce a una falta de disciplina mental y ejecutiva en mis acciones y pensamientos. Y al respecto a eso ya había posteado algo anteriormente. La cuestión es que estos miedos no me permiten enfocarme y encontrar el estado de flujo necesario para que pueda disfrutar de lo que hago cotidianamente.

A eso yo le llamo vivir en un estado de terror constante.

Chale conmigo.


lunes, 20 de octubre de 2008

OST: la rola del día de hoy...



Al lado del camino

Autor: Fito Páez

Me gusta estar a un lado del camino
fumando el humo mientras todo pasa
me gusta abrir los ojos y estar vivo
tener que vérmelas con la resaca
entonces navegar se hace preciso
en barcos que se estrellen en la nada
vivir atormentado de sentido
creo que ésta, sí, es la parte mas pesada.

En tiempos donde nadie escucha a nadie
en tiempos donde todos contra todos
en tiempos egoístas y mezquinos
en tiempos donde siempre estamos solos
habrá que declararse incompetente
en todas las materias de mercado
habrá que declararse un inocente
o habrá que ser abyecto y desalmado
yo ya no pertenezco a ningún istmo
me considero vivo y enterrado
yo puse las canciones en tu walkman
el tiempo a mi me puso en otro lado
tendré que hacer lo que es y no debido
tendré que hacer el bien y hacer el daño
no olvides que el perdón es lo divino
y errar a veces suele ser humano.

No es bueno hacerse de enemigos
que no estén a la altura del conflicto
que piensan que hacen una guerra
y se hacen pis encima como chicos
que rondan por siniestros ministerios
haciendo la parodia del artista
que todo lo que brilla en este mundo
tan sólo les da caspa y les da envidia
yo era un pibe triste y encantado
de beatles, caña legui y maravillas
los libros, las canciones y los pianos
el cine, las traiciones, los enigmas
mi padre, la cerveza, las pastillas
los misterios el whisky malo
los óleos, el amor, los escenarios
el hambre, el frío, el crimen, el dinero y mis 10 tías
me hicieron este hombre enreverado.

Si alguna vez me cruzas por la calle
regálame tu beso y no te aflijas
si ves que estoy pensando en otra cosa
no es nada malo, es que pasó una brisa
la brisa de la muerte enamorada
que ronda como un ángel asesino
mas no te asustes siempre se me pasa
es solo la intuición de mi destino.

Me gusta estar a un lado del camino
fumando el humo mientras todo pasa
me gusta regresarme del olvido
para acordarme en sueños de mi casa
del chico que jugaba a la pelota
del 49585
nadie nos prometió un jardín de rosas
hablamos del peligro de estar vivo
no vine a divertir a tu familia
mientras el mundo se cae a pedazos
me gusta estar al lado del camino
me gusta sentirte a mi lado
me gusta estar al lado del camino
dormirte cada noche entre mis brazos
al lado del camino
al lado del camino
al lado del camino
es mas entretenido y mas barato
al lado del camino
al lado del camino

Páez ha dicho y yo lo he sentido.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Lazos Familiares (2)

Alguna vez atrás hablé un poco de las relaciones familiares... actualmente, creo que sería bueno retomar un poco el tópico. Más que nada... creo que con la edad, mi rebeldía se va aplacando un poco y el conservadurismo gana terreno... no es que entre a la chochez ni mucho menos... pero creo fervientemente en la familia como pilar de la sociedad. La considero importante en el génesis de una gama de valores humanos. Y de conductas adquiridas y aprendidas en las personas.


De alguna manera, las relaciones familiares que vive uno hacia el interior de su familia de origen se reflejan marcadamente en la conducta que tengamos de adultos. Imaginen a una mujercita que fue educada en la segunda mitad del siglo pasado, siendo la única mujer en una familia llena de hombres, y cuya educación primordial se basó en la práctica del machismo, donde su principal función es la de ser la servidumbre de los hombrecitos que rotan a su alrededor. Obvio es es que esta mujercita va a crecer con el rollo de la mansedumbre de género ante el sexo opuesto. Máxime si esa misma mansedumbre es fomentada por la madre.

En México, cabe aclarar que las generadoras de machos son las mujeres, dado que fomentan y permiten ese tipo de conductas, estén conscientes de ello o no. Muchos de los estereotipos formativos en México se basan en el matriarcado que sustenta al machismo. En realidad, los machistas lo único que buscan es la mansedumbre trasladada de la figura de la madre y las hermanas a la de la pareja. Por eso tantas mujercitas, por muy emanciapadas que se digan ser, con sólo un gesto adusto y un comportamiento cortante y castrense, dejan de lado su orgullo y se someten. Lo peor de todo es que comienzan a crearse fantasías de cosas que no existen, como resultado lógico de esa misma educación de sometimiento y fuga espiritual. Se refugian en la religión (o andan de cagasantos o andan de pitonisas de nuevas verdades), en la venta de productos por catálogo, o buscan almas necesitadas con las cuales puedan repetir su patrón de conducta. ¿Cuál patrón? El del sometimiento implícito.

Hacia la parte final de la obra de Vargas Llosa, Pantaleón y las visitadoras, al personaje principal se le presenta la posibilidad de indpendizarse y hacer su labor del lado de los civiles, sin recibir órdenes de sus superiores, a lo que contesta más o menos así: "Todo lo que hago, lo hago porque se me es ordenado, porque soy militar... y no puedo concebir mi vida sin recibir órdenes". Lo mismo pasa con aquella mujercita que fue educada en una cepa machista. Quizá se rebele en sus siguientes etapas, quizá sea muy independiente, pero siempre ha de buscar el yugo masculino que le sirva de pretexto, y de freno para la realización plena de su existencia. Siempre habrá el pretexto de dejar de hacer en bien propio por hacer para los demás.

Quizá la cadena haya comenzado por la madre de la mujercita (¿quién si no, para dar el ejemplo del sentido de la servidumbre hacia los hermanos, primos y demás parientes?), después reafirmado por la conducta machista y gandalla de alguno o algunos de los hermanos... hasta llegar a la pareja que escoja... alguien que de alguna manera va a terminar sometiéndola, y en caso de que la mujercita no se deje, abandonándola... dejando como dura lección de vida que si no te sometes, eres desechada.

No importa... en una sociedad como la mexicana ese tipo de situaciones no importan, por ello Dios les dió creatividad para mantener las apariencias. Se pueden criar hijos sin la necesidad de la presencia paterna, el abandono por parte del padre es universal en la historia del hombre. Que sea el hombre libre y que haga lo que se le dé la gana que para educar y nutrir a los hijos está la madre. Esto deriva en la existencia de familias cuya cabeza es virtual, dado que no se le da el reconocimiento a la madre que siempre se la rifa, sino al padre intermitente que no le queda de otra que poner siempre la cara más amistosa y más afable, para no echar a perder sus pocas representaciones. A pesar de generar en apariencia hijos felices, este modelo de familia hereda ciertos valores torcidos hacia los miembros de la misma. Obvio es que los varones de la misma siempre recibirán un tratamiento más favorable (en México existe la pendejísima creencia de que siempre es mejor tener niño que niña, quesque porque las niñas sufren más), y lo peor de todo es que a las chicas se len enseña que pisotearlas es la forma más común de demostrarles interés y cariño.

Y así es que estamos rodeados de mujeres a las cuales se les puede ofender, pisotear, ningunear, manipular y , en una palabra, chingar, sin que éstas digan nada más que un "te quiero" por respuesta. Son mujercitas a las que hacen creer que el amor son palabras y no acciones. Son mujercitas a las que se les puede pasar por encima (sobretodo, hablo de su propia familia) y no dicen para nada, ni esta boca es mía. Son mujeres-objeto que se mueren y se nulifican al momento mismo de convertirse en esposas o en madres. Y repiten el ciclo de la enseñanza de los valores que les enseñaron en casa: la mujer no vale y el hombre lo merece todo. La neta... esta forma de pensar me parece que es una reverenda pendejada. Y lo peor de todo es que cuesta un madral de trabajo quitarla de la programación de las mujercitas.

Este ambiente, así como genera mujeres-objeto, también genera hombres-niños que jamás se salen de la falda de la madre que todo les proveé y todo les prodiga. Son machitos a los que siempre se les ha festejado su estupidez y, yo creo que sin querer, se les fomenta que sigan creciendo en estupidez y pendejismo. Son seres apáticos incapaces de hacer nada por sí mismos a no ser que alguien los esté chicoteando o que les esté enseñando la zanahoria, como a caballos lecheros, para que avancen. La cagan y se lo festejan. Y nuevamente, las madrecitas, oh santas reinas de la fantasía y la ilusión, les hacen creer que todo se lo merecen y los embeben de facultades maravillosas que, al final, todo mundo termina creyendo que son ciertas. Cosa muy distinta a reafirmar la autoestima de las personas con respecto a sus logros y alcances.

Lamentablemente lo anterior es un fenómeno que se da mucho en lo más entrañable de nuestras familias mexicanas, y no sólo en ellas, sino que es una problemática general. En México nos pega mucho, porque estamos plagados de personas así, lamentablemente este fenómeno se traspola a otros ámbitos y se traduce en nepotismo, compadrazgo y en alianzas por mera simpatía o intereses creados. Vaya, no creo que haga falta mencionar que esto desemboca finalmente en corrupción.

No es que pretenda ver moros con tranchetes, pero esta conciencia es muy difundida por personas y afecta a instituciones. Y si mis conocimientos sobre ciencias sociales no me fallan, son las instituciones las que dan sostén a la sociedad como sistema.

Honestamente es muy triste ver cómo una ranfla de pendejos pasa por encima de gente capacitada, vemos a mujeres profesionistas con carreras y posgrados de viles recepcionistas mientras sus jefes, por pertenecer a cierta condición social, religiosa o de género, las usan de apagafuegos de sus propias estupideces.

Por otro lado, tenemos a mujeres que arrastran el rencor de lo que viven en su familia y lo proyectan ante sus subalternos, sólo para llegar a sus casas y repetir el patrón de sometimiento ante sus esposos o incluso ante sus hijos.

Como padre de familia y cabeza actual de mi propia familia, este tipo de situaciones me importan porque son parte de la dinámica que vivo día con día. Así como yo, las personas que estamos forjando nuevas familias, creo que tenemos el compromiso con nosotros mismos, con nuestras parejas, con nuestros hijos y con nuestra sociedad en general de generar familias sanas sin tanta basura ideosincrática de machismos, nepotismos, ausentismos y cosas así. No podemos heredar basura, así como en algunas situaciones nos pudieron haber heredado basura a nosotros. Incluso aunque lo hayan hecho, debemos procurar dejar un mejor legado a nuestros hijos.

Sea como sea, el ser padre de familia cambia y en mucho la manera en la cual se ve el mundo.

Vaya y sea pues...

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Shaná Tová

Estas postales están dedicadas a los lectores judíos que pudiera llegar a tener. Surgen a partir de los bocetos retachados de unas portadas para una publicación en la que trabajo. Espero les agraden, las posteo con mucho respeto. Que este año que inicia les sea próspero y más humano.



martes, 23 de septiembre de 2008

OST (Original Sound Track) Parte 0001

La mayor parte de mi existencia me he anclado a fechas y eventos especiales por medio de mi melomanía. Hace un rato mientras vagaba por los blogs musicales que frecuento, me topé con un post que pone uno de los autores acerca de lo que sería el soundtrack de su vida. De hecho hace un ejercicio de memoria muy singular al no sólo enumerar y mencionar las canciones, sino que además describe el momento de su vida al que hace referencia. Lo cual, al menos para mí, es muy loable.

Tal hazaña (he de aceptar que la mayoría de los blogs que frecuento... o que recomiendo... o que de menos le hago un shortcut es porque hubo algo ahí, o en la personalidad que refleja quien ahí expone, que me ha hecho admirarle, ergo, cualquier blog o sitio que tenga aqui mencionado o recomendado no será fortuito o por mera asociación... por lo regular son mis estrellas particulares en este gran firmamento que compone la red) me ha dejado pensando en las canciones que bien pueden formar parte de mi score particular de vida. Esto de alguna manera, me ha hecho recordar algunos pasajes de Glamourama (de Bret Easton Ellis), en los cuales el protagonista nos relata siempre en primera persona y, a veces... sutilmente sin notarlo, a manera de guión técnico audiovisual, las rolas que se imagina mientras realiza las acciones que detalladamente nos describe. Me encantaría poder hacer una lista de canciones y narrar los hechos anclados a ellas, desafortunadamente, quedaría una biografía enlistada muy enredada, dado que mis recuerdos son oscilatorios, lamentablemente no creo tener mala memoria, pero sí una muy selectiva, es decir, hay cosas que mejor preferiría olvidarlas.

Sin embargo, bien podría enlistar un breve OST particular de lo que han sido los últimos 4 años de mi vida, mismos en los cuales ésta ha sufrido muchas transformaciones y vueltas de tuerca. Aclaro, pues, que so pena de tener una secuencia narrativa a lo Pulp Fiction, ahí les va el agua:
  1. Love song , Originalmente interpretada por the Cure y desembalada del enigmático álbum Desintegration, la versión a la que hago referencia es a aquella que coverea el grupo 311. Principalmente me recuerda la época en la cual me enamoré de mi esposa y de un viaje muy significativo que hicimos junto a nuestros amigos comunes a Acapulco.
  2. Forever young, la original es de Alphaville, pero por allá de 2004 tras el boom inicial que tuvo la serie the OC y su OST retacadado de revivals ochenteros, es la versión de the Youth Group la que más me ha significado en estos últimos 4 años. Esta versión en particular me fondea por la transición y redescubrimiento interno que tuve por aquellos ayeres.
  3. Oh Mandy!, de the Spinto Band, si mal no recuerdo, me ubica en aquella primavera del 2005 donde se desarrollaron la mayoría de las decisiones importantes que han marcado mi vida actualmente.
  4. Sunshine, de Vaquero. Banda por la cual pasara el Chetes que todos odian y/o aman. Para mí es una de las rolas más pone de buenas que conozco. Simplemente me lleva a ese estado perenne de felicidad lúdica compartida que me gustaría prolongar por el resto de mi existencia.
  5. En este apartado comienzo a hacer lo que se me viene en gana y menciono varias canciones: Cenit de la Castañeda, nuevamente Love Song (la misma versión de 311), A Oscuras de la Lupita y Just Like Heaven (si, la rola es original de the Cure) pero la versión de Katie Melua. ¿La razón por la cual estas rolas están juntas? Muy simple. Todas ellas fueron nuestras canciones de boda. Las cuatro fueron bailadas por su servidor y su esposa en la celebración de nuestra boda por la iglesia.
  6. City of Blinding Ligths y Beautiful Day, ambas de U2. Ambas mis ringtones particulares durante mi transición de soltero a casado. Ambas muy referentes a ese concierto de Febrero del 2006 que cimbró el Coloso de Santa Úrsula y que me hizo reafirmar mi promesa de matrimonio a mi actual esposa.
  7. Only When I'm High, al parecer de Wheatus. Una rola que me lleva a un estado límbico ideal de soltería y descocamiento. De allá por finales del 2004.
  8. Chubaca tiene un secreto y Godzila, ambas de una agrupación mexicana llamada Niña. Y cualquier rola intrepretada por los chamacos de Austin TV. Ambos grupos me representan al eterno adolescente que vive en mí y que se admira cada vez que su artista favorito saca nuevas cosas. En especial, a aquél adolescente que quiere vivir con una radio insertada en su cabeza donde sólo moran rolas y rolas que le hacen feliz y que le hacen sentir que aún puede comerse al mundo a puños, a pesar de estar cerca de la mitad de sus treintas y pasar de los 120 kgs. Aquél adolescente que aún aspira a encontrar la oportunidad que le haga demostrar su capacidad de crear y dirigir su primer largometraje con el cual revolucionará la forma en que son percibidos los medios audiovisuales, su narrativa y su reflejo de la realidad. Actualemente, ese adolescente está tomando conciencia de que ya es esposo y padre y de que hay que compaginar los sueños, las aspiraciones y las responsabilidades sin morir en el intento.
  9. Float On, de Modest Mouse. Si actualmente existiera Rock 101, ésta rola habría sido uno de sus clásicos instantáneos y, adornada por la etiqueta impuesta por la voz de Jordi Soler o Luis Gerardo, estaría flotando en la programación nocturna de dicha estación junto a clásicos de Morrisey, David Bowie, Pulp, James, Oasis y un largo etcétera.
  10. En general, cualquier rola de los Fresones Rebeldes, ideales para pasar la tarde editando cualquier mamada de video o un medio día de domingo mientras lavas el coche. Su sabor atemporal a rock de los 60´s estilo César Costa o Julissa, con sus letras cínicas e incluso hasta siniestras han marcado mi vida para siempre. Su sabor agridulce no edulcora la realidad, pero es buen aperitivo para acompañarla.

Y hasta el momento, hasta aquí. Me faltan muchos grupos, muchas rolas. Muchos recuerdos. En total casi 35 años de pura melomanía.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Pena de muerte (2)

Tras leer el supuesto mail de Flor Berenguer. Ver los titulares de esta mañana. Leer algunos blogs que frecuento, cuyo tema ha sido, de alguna u otra forma, la violencia desatada en México... No dudaría en votar a favor de la Pena de Muerte.

El mal pedo del asunto, aparte del karma que pudiera acarrear, es que las mismas autoridades que están circunscritas en nuestra realidad actual, serían las mismas autoridades a las que les daríamos el poder de aplicar la Pena Capital. Dudo mucho que eso nos ayude al grueso de la población que no somos secuestradores, ni terroristas, ni pertenecientes a cuerpo judicial alguno.

¡Puta Madre!... El "mal" parace que las tiene todas de ganar.

Abur.

Gone with a bomb...

El 15 de septiembre por la noche, se acostumbra que se dé "el grito" que conmemora a aquél que diera inicio al movimiento de independencia de nuestro país (México). En esta última edición (2008) en Morelia, en medio de esta celebración, hubo a quien se le hizo apropiado soltar dos granadas explosivas en medio de un grupo de civiles reunidos en una fiesta pública. Hasta el momento sé de 7 muertos y cerca de 100 heridos. Quizá suene mamón de mi parte, pero este hecho me recuerda mucho a los actos cometidos por los etarras en el viejo continente, o a la atmósfera que se vivía durante los noventas en la europa oriental, por no decir de las peleas religiosas en las Irlandas. Está de cagarse de miedo. En lo que va del año hemos tenido una crisis finaciera gringa que nos pone en jaque, una oleada de secuestros y de violencia que nos ha dejado tan inmunes a su presencia, que a nadie le parece ya extraordinario que aparezcan unos cuantos muertos ajusticiados a diario, o que se realicen tiroteos cerca de las escuelas de nuestros hijos, o que se deje de dar clases porque a los maestros les molesta que se les exija que se certifiquen como educadores, o que de plano se esté chantajeando al pueblo mexicano para aceptar o rechazar una reforma energética mexicana con duros golpes al bolsillo de quien a duras penas puede mantener un automóvil en movimiento. Crisis alimentarias, reality shows de relleno, marchas blancas con velitas, poderosos llorando y suplicando en los medios ante fuerzas más primitivas que les vulneran donde más les duele... y apenas estamos por cerrar el segundo trimestre de este año.

Es deleznable lo que sucede. Realmente es muy triste ver que la misma sociedad lleva consigo misma la semilla de su propia destrucción. Hambre e ignorancia es lo que padece más el pueblo. Hambre física y espiritual. La primera fomenta el avance de la segunda. Estamos cercanos a un cisma social que va a quebrantar aún más la moral mexicana.

Vivimos en un mundo donde el pez grande se come al chico. O bien, donde el pez más corrupto se traga al ingenuo y al inocente. Estamos padeciendo los males heredados por décadas de hacer todo bajo el agua, de esconder la basura bajo la alfombra... una alfombra roída que se ha roto y deja ver cada vez más en la superficie la podredumbre que en otrora cubría.

La falta de educación y de valores nos esta llevando en picada, directito a que nos cargue la chingada. Así, con todas sus letras...

De plano, y como lo dijera Carlos Salinas de Gortari hace algunos años atrás, los demonios andan sueltos. Y regando su cagada sobre todos nosotros, agregaría yo.

Nos estamos acercando cada vez más a una sociedad de primer mundo:
  • ya tuvimos asesinos seriales en los albores de esta década (la tristemente célebre mata-viejitas, el mata-gays y el ahora olvidado caso del caníbal de la guerrero)
  • tuvimos o tenemos (actualmente ignoro qué progreso hubo al respecto) un cuerpo de vigilantes en pleno centro histórico
  • ahora padecemos de ataques terroristas en medio de celebraciones oficiales repletas de civiles
  • tenemos guerras entre mafias que dejan día con día muertos regados por todo el territorio nacional
  • nuestras mafias y criminales ya tienen categoría de tríadas o de yakuzas o de mafias italianas o rusas (sólo hay que mirar al "Hard Boiled" mexicano: El Pantera para darnos cuenta del triste reflejo que son los medios de nuestra absurda realidad)

Mucho de esto es originado por un escenario donde ya no basta con tener una educación formal y continua hasta terminar una carrera profesional, porque las oportunidades son prácticamente nulas. Lamentablemente, los profesionistas con maestría y posgrado en el extranjero que se dedican al transporte público o a atender algún negocio informal son los menos, y digo lamentablemente, porque la mayoría son un grupo selecto de comerciantes amafiados, que apenas saben mal sumar y trazar garabatos para llevar cuentas de sus mercancías, de sus ajustes y de los plantones con el partido demagogo en turno para seguir invadiendo la vía pública como un cárcinoma vial y urbano. De menos los profesionistas pueden agregarle fresés a sus oficios y tratar a sus clientes y a sus semejantes con un poco más de respeto.


Somos una sociedad apapachadora... muy consecuente con los menesterosos que nos extienden la mano o nos extorsionan en la calle diciéndonos que acaban de salir de la cárcel y que prefieren pedir para no delinquir y al final seguimos soltándoles lana para no incomodar a los muchachitos; muy consecuente con el peladito que a huevo se monta en el cofre de tu automóvil para embarrarte de mierda y media tu parabrisas en pos de dejártelo limpiesito; una sociedad muy dada a poner la otra mejilla si nos están poniendo una madriza, como lo han hecho en los últimos años. Somos una sociedad (mexicana) muy dada a participar de la misma tranza que nos hunde en conjunto, nos sentimos héroes cuando logramos burlar al sistema, cuando pagamos menos o de plano no pagamos por los servicios recibidos. Somos muy machos... sin embargo no estamos acostumbrados a defender nuestros derechos... nos dejamos pisotear por un aparato burocrático que nos ahoga en trámites y en papeles... y eso porque ahora se supone que hay menos coyotes. Somos los derrotados históricos que siempre han pintado los libros de texto, quizá por eso me cagaba la clase de historia, México siempre ha sido el pendejito de los demás países.


Confiamos en los demagogos que nos "regalan" chingaderas (pagadas con nuestros propios impuestos, ¡a huevo!) para mantenernos a gusto. Nos gusta el placer automático de extender la mano y recibir de la figura paterna las dádivas pendejas de las que estamos muy necesitados. Ilusos... nos gusta recibir basura que pagamos en dólares.


Quizá amable lector, usted piense que todo esto no tiene nada qué ver con los pasados atentados de Morelia... yo creo que tiene que ver y mucho. En resumen hemos perdido valores y civilidad, la cual considero que es una condición importante para habitar en sociedad, en comunidades, pueblos y demás. No estamos educados ni formal ni informalmente para convivir con nuestros congéneres. Una cosa es que, como su servidor, se practique la misantropía por elección propia, y otra muy distinta pisotear a los demás en pos de nuestro beneficio inmediato.


Mientras nos enorgullezcamos de haberle ganado el lugar en la fila al wey que se descuidó, mientras nos sea más cómodo hacernos como el tío Lolo al momento de hacer algo en beneficio de la comunidad, o sinplemente antepongamos nuestro mero beneficio al de toda nuestra comunidad, estaremos siendo semillero de más actos bárbaros en nuestra nación.


Con esto no quiero decir que todos tenemos la culpa y que por ello vamos a morir en las llamas del infierno creado por nuestros pecados ni mucho menos... ya cada quien sabrá qué parte de infierno le tocará cuando en verdad le toque ser víctima de la tranza de alguien más.


Por el momento, creo que es tiempo de hacer una autoevaluación de nuestros actos y tomar a consideración el alcance de los mismos en nuestro entorno. Ser honestos y resarcir nuestras fallas morales, civiles o del tenor que sean. Creo firmemente que la mejoría está en nosotros mismos, como decía alguna frasesilla cursi que leí en algún cartelito de tianguis: "Si quieres cambiar tu entorno, comienza por cambiar tú mismo".


Chale, cerré este post como si fuera una clase de catecismo, no era la idea, pero en fin.


Abur.

En las fauces de una fiera llamada vida...

La vida es una vieja gorda que juega damas chinas con la muerte, bebe cocteles exóticos y deja que la muerte le meta la mano debajo del vestido. No es lisonjera ni condescendiente, se burla de nosotros y nos rige bajo las leyes de un tal Murphy.

En fin, ésta pretende ser la crónica del deambular de un ente por los rollos de grasa de la gran vieja gorda. A veces con paseos por sus fauces amén de ser masticados como carne corriosa y deglutidos como un bocado suculento... Con tal de no terminar siendo parte de sus flatulencias musicales...

Sean bienvenidos a este bufete, donde todos compartimos lugar en la mesa, sin que necesariamente estemos sentados a disfrutar de él...

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