miércoles, 3 de junio de 2009

The whole of the moon... o ¡Qué tiempos éstos y aquéllos don Susanito!

Tal pareciera que la replanteación de mio existencia al llegar a la micha de mi 35 años no ha dejado de perseguirme. Por un lado, recién acaba de pasar un evento en Radio Ibero donde se homenajeó se recreó a Rock 101. Y a pocos días después, gracias al arribo de Metallica, el metal se está poniendo de moda otra vez en los medios masivos.

Con Rock 101 aprendí que había algo más allá de la Magia Digital del 96.9, y del High Energy de 103.3. Descubrí que el rock iba mucho más allá de los videos de Van Halen y de Twisted Sister, aprendí que detrás de The Wall, había una ideología de reflexión acerca de un evento histórico social y una posición política al respecto, mucho más allá de ser una mera rola que me asustaba de chiquillo. Rock 101 me enseñó que había un gran marco referencial tras lo que escuchaba a través de su frecuencia.

Rock 101 me enseñó a ser alternativo, aún antes de que se popularizara el término al principio de los 90's con el grunge y sus derivados musicales. Era un lugar mágico que me mostraba un mundo inexplicable y nuevo, a pesar de cubrir una cuota de años no limitada a lo que había nuevo o de moda. Muestra de eso es que disfruté mucho de Rush o de Jetrho Tull, completé mi etapa de adicción a The Doors con Deep Purple; conocí que había algo más allá del rock pop e inocuo que estrellas de los 80's nos presentaba como lo último y descubrí que Peter Gabriel tocaba más cosas que Sledge Hammer, que Genesis no era sólo el escaparate de Phill Collins y que tuvo su etapa progresiva. Gracias a Rock 101 supe que Cher tuvo colaboraciones en rolas rockeras con Meat Loaf.

Rock 101 me daba la sensación de seguir siendo rebelde, de seguir gustando del rock en todas sus manifestaciones y de ser rebelde al mismo tiempo. Yo contaba con 11 o 12 años por aquél entonces. Me sentía que había crecido en ngustos musicales, no sólo por conocer música que mis compañeros ignoraban que existía, sino por saber de fondo de dónde venían esas rolas.

Antes de que hubiera un boom del Rock en mi Idioma en 1988, ya sabía de algunos grupos mexicanos como Ritmo Peligroso o los sempieternos Botellita de Jerez. Javier Batiz y carlos Santana no eran nombres desconocidos para un puberto de mi edad. Ramoncín, Rosendo y Joaquín Sabina ya eran coreados por mi o tarareados al menos, cuando mis compañeros de clase se sentían conocedores al mascullar la letra de la novia pechugona.

The Cure y Depeche Mode me significaban no sólo las dos corrientes opuestas de gustos de niños fresas de 1987. Para ese entonces ya me sabía la secreta relación que había entre Robert Smith, Gustavo Ceratti, Bon Lara y Saúl Hernández.

Jamás había ido a un hoyo funky, por no tener la edad para hacerlo y los medios, pero me enteraba de las tocadas fresas de grupos One Hit Wonder en el Margo y en el Rock Stock.

"Me quieres cotorrear" de Kenny y los eléctricos era una vieja conocida para mí cuando la programaban perdida en las tardeadas del News o del Magic Circus, entre "Lobo Hombre en París", "Perdido en mi habitación" y la versión de "Lily Marlen" de Olé Olé.

El Chiringuito era uno de los programas que más disfrutaba. Al igual que su estación hermana, Espacio 59 y su posterior conversión en Radio Alicia, primero frecuencia, después el programa de las dos de la tarde en 1992.

Durante mis años de prepa, escuchar Rock 101 me alienaba y me daba ventaja sobre el conocimiento de rock y metal que tenían mis cuates. Uno de ellos me dijo que escuchaba una estación de hippies... el otro me tachó de chavo new wave (¡en 1990!) por haberme descubierto escuchando rock progresivo en 101.

Aún en los primeros años de la carrera universitaria, no fueron pocas las noches que me sorprendieron haciendo tarea y escuchando a Clauzzen en Rock 101 Vestida de Mujer. "Al otro lado del espejo", llenaba los huecos de mis martes por la noche con su rock lisérgico. Juan López Moctezuma me daba la bienvenida a la vida nocturna con su "Jazz Vampiro" y sus saludos al pollito... Precedido los lunes por la "Argonáutica" del maestro Soler.

Rock 101 estuvo ahí cuando comencé a escribir mis primeras historias de terror y las de amor, visto desde la distorsionada visión que tengo del mundo. No fueron pocas las ocasiones en las que la música ahí expuesta me inspiraba a escribirle sentidas y emocionales poesías calenturientas a la Dulcinea en turno. O las veces que me acompañó en momentos duros o de solaz y esparcimiento con los otros alienados que la habían descubierto o la iban descubriendo al igual que yo.

El Paso 67 que me acompañaba en las mañanas al llegar a la UAM-Azc. Cómo olvidar a Abel y sus "cuatreros fantásticos", herederos directos de la Puertita Antiradio. Las charlas de cine de Jordi (Soler) y el Flaco me hicieron buscar y rastrear al menos tres muestras internacionales de cine y darme cita con mis cuates en el Pecime.

En su última etapa, Los Cuernos de la Luna y la Gaveta 12 hicieron de sus Aquelarres, los puntos de encuentro etílicos y literarios entre el clan de amigos. Mi más nutrida producción literaria se dió gracias a esos dos programas de radio.

Sumamente feliz fui el día que conocí a Clauzzen y a Lucila Zetina en una MeCyF. También ahí conocía a Iñaki Manero. Ese día iba con mi cuate Lizardo y fuimos a la premiere de Utopía 7. La última película donde actuó Claudio Brook (una pista de quién era: ¿ubican al villano ruco de "La invención de Cronos"?).

Gracias a ellos disfruté como nunca a Santa Sabina, Radiohead, Lou Reed, U2, David Bowie, Morrisey, Sisters of Mercy, Gitane Demonae, Cristian Death, Pulp, incluso a The Prodigy y Smashing Pumkins. Es curioso, pero cada que escucho Evil de Interpol, cualquiera de los Arctic Monkeys y sobre todo Float On de Modest Mouse, pienso que fueron rolas que bien pude haber conocido en Rock 101 sin pedo alguno, si aún existiera.

En fin... puedo decir que viví mi propia versión y estilo de vida al modo Rock 101 desde 1985 (año en que lo descubrí) hasta su desaparición en 1996. De menos 10 años con una actitud que crecía conmigo.

Por otro lado, gracias a Metallica y, anteriormente, el Guitar Hero, ha regresado el metaaaaaal a los medios masivos. Así como hace algunos meses fue el deleite de la Radioheadmanía y por doquier los escuchabas, ahora no sólo escuchas al grupito de Hetfield, sino que el abanico del infierno se ha abierto de manera brutal. Lo cual agardezco mucho.

He de confesar que no conozco todo el metal que existe, pero al menos el espíritu y la actitud se tratan de rescatar... quizá edulcorados a los tiempos actuales y de acuerdo a la apatía que embarga a la gente de estos tiempos.

Pero escuchar metal me detona a mis años de prepa, cuando me podía comer el mundo a pedazos sin siquiera masticarlos, y cuando el momento más metalero al que podía aspirar era a atascarme de horas enteras de chelas, habanos cubanos y videos de conciertos de Kiss, Motley Crüe, Guns'n'Roses, Van Halen, AC/DC y Judas Priest. Todo ello en el refugio ofrecido por mis cuates de la hermana república de Coacalco, "el cuchillo" y "el miraro".

En menos de una semana el pasado me ha invadido en muchas maneras, y por lo que veo y oigo... todavía falta un poco más. Esto me replantea. Me renutre. Me reinventa.

Sólo necesito disfrutarlo ya agradecer por ello. Porque sé que nada fue una alucinación mía. Sé que realmente existió. Y yo estuve ahí...

Sea pues.

viernes, 29 de mayo de 2009

Another blast from the past...

El día de ayer que salía de dar mis clases de Potoshó para personal que trabaja en nuestro H Senado de la República, caminé hacia el Paseo de la Reforma y, mientras esperaba mi pesero, un automóvil se me acercó. De simple inspección me pareció que el conductor quería que le diera alguna instrucción o que le aclarara alguna dirección, dada mi habitual indiferencia hacia los extraños lo ignoré olímpicamente hasta que noté que buscaba hacer contacto visual con insistencia. Total que no resistí la curiosidad, así que me acerqué. La sorpresa fue muy grata, se trataba de un ex-compañero de trabajo al que hacía casi 10 años que no veía: El buen Rubén.

Cada vez que escucho música electrónica o que veo que se hace referencia al "Colmillo", me viene a la mente el buen Rubén y mi ex-jefe Espiridión. Gracias a ellos, conocí a grupos como Olive y a dj's como los Pauls, Oakenfold y Van Dyke. Eso sin olvidar que también gracias a ellos pude revalorar a un grupillo noventero llamado Dee-lite.

De Rubén recuerdo un detalle muy simpático cuando estaba trabajando con él y Spiri, en alguna ocasión la novia que tuve en turno me cayó de improviso al trabajo y me llevó de comer unos chiles rellenos que me había preparado con sus manitas y su más profundo amor. He de confesar que tal platillo para nada figura en mi top de comida. Total, que a la hora de la comida miré con tristeza el toper con los chiles rellenos que no me pensaba comer, y noté que Rubén no había llevado comida... así que le pregunté acerca de lo que planeaba comer... él me dijo que iba a encragar una torta... así que de inmediato le sugerí que si intercambiábamos nuestra comida, que él me comprara una torta y yo le ofrecía los chiles rellenos que me habían preparado. Resultó que aceptó gustoso el intercambio.

En esa ocasión todos fuimos muy felices: Yo me comí una super torta, Rubén disfrutó de una comida casera hecha con amor, y mi entonces novia recibió los elogios de mi amigo a sus esfuerzos culinarios, a través de mi boca y agradecimiento.

Ahora que lo ví, le ví en una gran forma y con mucha desenvoltura. Me agradó mucho verlo. Para poder platicar un poco, Rubén me ofreció un aventón, dado que a donde yo me dirigía estaba en su ruta. En ese breve trayecto, nos pusimos un poco al corriente. Al despedirme de él, le dije que me sentí afortunado de haberlo reencontrado. Y fue cierto. Quizá movido un poco por el ego, me agradó encontrarme a alguien del pasado a quien le dió gusto verme. Y eso me hace sentir afortunado. Me da gusto que la vida trate bien al buen Ruben. Amí así me lo pareció y deseo de corazón que así sea.

Hoy al medio día, mientras esperaba a mi esposa afuera del consultorio de su doctor, mientras me deleitaba todavía con el "9 Aquitania" de Jordi Soler, me sorprendió mucho ver que una mujer se acercaba a mí diciéndome que me conocía. Tal pareciera que mi memoria visual es mejor que la de los nombres, dado que recordé el rostro, pero no el nombre... Se trataba de Magda, ex-compañera de la universidad. De igual manera, me sorprendió mucho ver la emoción y la sorpresa en su rostro al verme. A pesar de haber compartido en pocas ocasiones los ejercicios y las tareas con ella y con otros compañeros, el recuerdo que se conserva de aquellos días es bueno y apreciado. Cuando mi esposa salió de su consulta, de inmediato las presenté y me dió gusto compartir un poco de mi pasado con mi presente. Con Magda, y con otras compañeras más, trabajé todo un trimestre en la materia de diseño de escenarios teatrales y de displays. En ese trimestre nos tocó una huelga de aquellas que los del sindicato de trabajadores de la UAM-Azcapotzalco nos tienen acostumbrados. Si mal no recuerdo, un gran talento de Magda era trabajar el papel maché, dado que sus padres tenían un negocio de piñatas. Eso nos ayudó mucho al momento de trabajar nuestras maquetas.

De alguna manera, tanto a Rubén, como a Magda, los traté tangencialmente en su momento. Y aunque quizá en ese entonces no formamos una relación sólida de amistad, veo que prevalece el compañerismo y que los buenos recuerdos dejan una grata percepción en ambos sentidos, de ellos hacia mí y de mí hacia ellos.

En dos días reecontré a dos personas que jamás imaginé volver a ver... Y me dió gusto verlos. Honestamente, me siento afortunado por ello.

Sea Pues.

lunes, 25 de mayo de 2009

Nomás así salió esto...

No estoy de humor para soportar una pendejada más. Sea mía o de quien sea. Sin embargo, sé que eso será casi inevitable en las inmediaciones de este momento. De algunos días para acá he descubierto que estoy irritable y soy material fácilmente encabronable. He hecho un examen un poco más a conciencia y he descubierto, muy a mi pesar, que tal irritabilidad se deriva de una insípida depre que ando arrastrando. Lo cual me pone en una posición mucho más encabronante, dado que dicha depre viene de una cadena de decepción casi continua desde unos meses para acá. Honestamente, me está costando mucho lidiar con esa cadena de pendejadas. El gran problema en todo esto es que ya no veo ni cómo resolverlo. Y es que el pedo no es que me hayan dado fuego en el trabajo en febrero, ni que mi inmediata panacea fuera sólo un vil paliativo laboral y que por el momento ande como perrito buscando dueño en entrevistas y envíos de currículums a lo wey... nop el pedo es más intrínseco... y eso me molesta mucho más... me decepciona y me desanima. Y lo peor es que parece que la espiral está creciendo y no le veo fin.

Me desanima. Me encabrona. Me pone mal.

Y parece que si siguen las cosas así... terminaré mandándolo todo a la chingada.

La neta, qué mal... muy mal por mí. Pensé que ya había superado estos estados de ansiedad. Esta estúpida necesidad de gritar y expresar mi desconcierto y mi inconformidad de esta manera. No importa. Simplemente ya no puedo guardarlo.

Me tiene bloqueado. Vacío. Y al mismo tiempo hasta la madre. Me hago falta yo. Y no me hallo.
No me hallo.

Bull Shit.

lunes, 4 de mayo de 2009

Dos videos

A través de Shubidubi, el blog de la locutora de Reactor 105.7, Elvis "La Reina Duende" tenemos dos videos de dos bandas de rock independientes. Ambos tienen su particular estilo y sello característico. Ambas me son agradables, y por lo mismo, me animo a compartirlos a través de este espacio. Gracias Elvis por postear este material primero. El primer video es "Bestia" de Hello Sea Horse y el segundo "Es Feo" de Manos de Topo.


Bestia - Hello Seahorse! from bandido on Vimeo.






Aprovechando un poco el tiempo...

En estos días de contingencias sanitarias gracias a las nuevas plagas que azotan al hombre contemporáneo, me dí a la tarea de darme un clavado en lo que tenía escondido en el escritorio (real) y me encontré algunos manuscritos de lo que escribiera hace algunos años con respecto a los Libros de Hutush. A pesar de que es un proyecto inconcluso, descubrí que está perfectamente dividido en varias historias, así que escogí una que escribí mientras tuve varicela por allá en 1997. De alguna forma me ha parecido simpático el hecho de que esta historia naciera bajo una cuarentena y que vea la luz, al menos la luz bloguera, durante una circunstancia como la que se da en estos días de gripa porcina/mexicana/humana.

Así que si se dan una vuelta por El diario imaginario de una vida real van a encontrar esta historia llamada "El Exilio". Posteriormente, espero seguir posteando las historias que circunscriben a ésta, pero démos un paso a la vez.

Algo que descubrí en estos días aciagos fue el Twitter. Y dado que me ha gustado este asunto de las minificciones, les invito a seguir las que estoy publicando ahí. No están publicadas linealmente, sin embargo, trato de abarcar tres tramas: Lo que yo llamo "Twisted Fairies", que es una visión torcida de la continuación de algunos cuentos infantiles, siendo el tema central, su reclusión en un asilo donde el director es Hannibal Lecter. "La mujer del relojero" es un cuento de fantasía alrededor de una promesa de amor no cumplida. "Glimpses of Hutush" es una introducción a los Libros de Hutush, que es ese universo en el que se desarrolla la historia de "El Exilio" y algunas otras que ya publiqué en El diario imaginario de una vida real, a través de esta trama voy a dar pistas acerca de algunos personajes y situaciones que no pueda explicar dentro de las historias principales.

Sea pues.

En las fauces de una fiera llamada vida...

La vida es una vieja gorda que juega damas chinas con la muerte, bebe cocteles exóticos y deja que la muerte le meta la mano debajo del vestido. No es lisonjera ni condescendiente, se burla de nosotros y nos rige bajo las leyes de un tal Murphy.

En fin, ésta pretende ser la crónica del deambular de un ente por los rollos de grasa de la gran vieja gorda. A veces con paseos por sus fauces amén de ser masticados como carne corriosa y deglutidos como un bocado suculento... Con tal de no terminar siendo parte de sus flatulencias musicales...

Sean bienvenidos a este bufete, donde todos compartimos lugar en la mesa, sin que necesariamente estemos sentados a disfrutar de él...

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